Foto: Ayuntamiento de Dénia

Foto: Ayuntamiento de Dénia

Hay veces que el arte se lleva en la sangre, y sino que se lo pregunten a Felipe Gutiérrez de la Vega. Este joven artista empezó su andadura en el mundo de la pintura con tan sólo ocho años de edad, de la mano del catedrático de Bellas Artes, Juan Bautista Segarra Llamas. Éste fue su maestro,  su mentor y, junto a él, Gutiérrez de la Vega expuso tres años más tarde su primer cuadro no figurativo.

Más tarde siguió su carrera artística por su cuenta, de forma autodidáctica e individual. Exponiendo en diversas salas como l’Ereta del Ayuntamiento de Alicante y en las galerias Fivars de Pego.

Ahora presenta sus últimas obras en una exposición en la Casa Municipal de la Cultura en Denia, donde expresa su filosofía sobre el arte:

“Mi valor va más allá de la mera creación, me expreso así porque conozco bien ese secreto, con que miramos extrañados el acaecimiento apropiador que nos confunde en un mar de caos y que nos hace olvidar que hemos de continuar en la dirección que nuestra vida nos indica, y es por eso, que sólo conozco la liviandad del ser y dentro de él, lo creado, que es efímero. Así pues, disfruten de estas creaciones que son mis particulares estrellas fugaces”.