Portada del cedé 'Once historias creativas'Se dice que lo importante es la experiencia, no el objetivo en sí, el camino, cada paso que se da en la vida que nos reporta un conocimiento nuevo, crecimiento. Y esta es más o menos la teoría que se ha aplicado para realizar ‘Once historias creativas’, un cedé de música creada, interpretada y producida por alumnos de la Escuela de Música Creativa y otros jóvenes artistas que hacen música por afición.

El álbum está salpicado por jazz, flamenco, soul, música electrónica y de big band que, junto a otros estilos, componen once temas originales y que sale a la venta hoy, 10 de febrero.

Resulta que a estos chicos se les ha concedido la oportunidad, poco frecuente, de responsabilizarse de un proyecto musical real, y estoy de acuerdo en que, probablemente, es una grata manera de prepararles mucho mejor para un futuro profesional, pero, sobre todo, para motivarles y sacar lo mejor de ellos.

De hecho, como se apunta desde la escuela, los conocimientos teóricos han de convertirse en prácticos y todos los retos de la producción musical de la obra han corrido a cargo de estos jóvenes creadores y los han resuelto con eficiencia. Temas como la composición, los arreglos, la coordinación, los ensayos, la interpretación, la producción, la grabación, la mezcla y la masterización han pasado por las manos de estos intrépidos jóvenes artistas.

En el cedé se podrán encontrar temas como ‘Aire fresco’, de Diego Lipnizky; ‘Afro ocho’, de Miguel Rubio; ‘Going back’, de Mer; ‘Full rehabilitation’, de Lucho Steiner’ o ‘Après la Tempête’, de Pier Llamas, Mer y Rui Aires. Otros nombres de los jóvenes creadores que participan en la creación son Rafa Palacios, Chus Aguado, Skalabrass, David García, Borja Arias y Ernesto Millán.

Tom Hornsby,  director de la Escuela de Música Creativa, habla con satisfacción de este ambicioso proyecto hecho real:

“Los verdaderos protagonistas son los alumnos (algunos de ellos ya ejercen como profesores en la escuela), que se han involucrado al 100% en él. Fundamentalmente se trata de estudiantes de 1º y 2º de composición y arreglos, 3º y 4º de producción musical, 2º y 3º de combo, y los becarios para cursar el grado profesional de música moderna”.

No me cabe duda que todos estos jóvenes talentos tienen que estar satisfechos y esperando sumergirse en un nuevo trabajo. De momento, hay que presentar éste al público, difundirlo y disfrutarlo.