Foto: Tamara Anegón

Foto: Tamara Anegón

La hemos conocido a través del grupo ‘Jóvenes artistas y creadores‘ de Facebook, y la verdad es que nos ha encantado lo que hace. Sus ilustraciones son frescas y originales, y nos llevan lejos, allí donde su imaginación nos quiera transportar. Conoce un poco más a Tamara Anegón.

¿Qué edad tienes y qué has estudiado?

Tengo 24 años y soy licenciada en Bellas Artes. Acabé la carrera en 2008 y decidí seguir estudiando, por lo que en junio de 2009 terminé con el título de Máster en Arte, Creación e Investigación de la Universidad Complutense de Madrid.

¿Fue durante el máster donde enfocaste más tu sitio en el mundo del arte?

Foto: Tamara Anegón

Foto: Tamara Anegón

Durante ese año tuve que elegir un único proyecto totalmente libre en el que poder trabajar durante todo un total de ocho meses. Aquí venía lo complicado, qué hacer. Durante la carrera te enseñan un montón de técnicas, te puedes mover en un montón de campos, no terminas siendo pintor, ni escultor, ni dibujante. Yo puedo llevar a cabo multitud de disciplinas artísticas, pintura, video, fotografía, dibujo… La mente no deja de imaginar nuevos proyectos, pero sólo podía elegir uno, uno sólo.

Así que llegó el momento de dedicarme únicamente a lo que siempre he querido hacer durante los cinco años de carrera, pero que, en cierto modo, está un tanto mal visto por algunos profesionales del arte: la ilustración.

¿Por qué crees que este campo está peor visto?

La ilustración es un campo un tanto olvidado por la sociedad que forma el círculo del arte, donde ilustrar textos no termina de ser algo que tenga que ver con ellos. Pero para mí no es mejor una pintura de Mikel Barceló o una fotografía de Chema Madoz que una obra ilustrada de Pablo Amargo o Elena Odriozola, entre otros muchos artistas ilustradores españoles que cada vez se van haciendo un hueco más importante en todo esto.

Así que lo que ahora me planteo es empezar una tesis doctoral sobre este tema: que la ilustración se introduzca en el arte actual como una vertiente plástica más que sirva a los artistas plásticos a representar sus deseos, inquietudes y preocupaciones.

¿Te consideras por tanto ilustradora?
 
Ilustración de TamaraMe considero ilustradora, sí. Pero creo que ante todo somos creadores, creadores plásticos. Creadores de historias, de amigos, de terapias ante muchos problemas. Es una de las ventajas de la ilustración: el gran público al que llegas y lo accesibles que son las obras para ellos.

A pesar de que parece que el libro ya no está tan de moda…

Sí, aunque en este mundo tecnológico en el que vivimos no es muy fácil que la gente compre libros. Aún así es algo que nunca morirá. Son pequeños tesoros, pequeñas joyas que podemos guardar y ver cuando queramos.

¿Qué técnicas utilizas a la hora de crear?
 
A la hora de crear mis imágenes las técnicas utilizadas son infinitas. Acrílico, acuarela, guache, lápiz, rotulador, óleo… utilizo multitud de soportes, cualquiera que me encuentre en ese momento y me sugiera una historia, una textura para un personaje, para un fondo…

Además y aunque estoy aún poco receptiva, el ordenador también se está convirtiendo en una herramienta muy importante dentro del mundo la ilustración, aunque yo no me encuentro muy cómoda con él ni con los resultados que me ofrece, así que de momento prefiero utilizar materiales de siempre. Y sobre todo algo que me encanta utilizar es el collage, muy importante en la ilustración oriental, pero poco a poco más utilizado por artistas ilustradores europeos como Beatrice Alemagna, por ejemplo, una de mis favoritas. El grabado también es una técnica muy agradecida para este tipo de trabajos ya que te da aspectos y texturas de dibujo especiales.

¿Salen tus personajes del texto o sale el texto de tus personajes?
 
Ilustración de Tamara realizado durante un curso de Beatrice AlemagnaMe es complicado crear personajes, personajes que realmente me acompañen. Hay que tener en cuenta que esos personajes van a formar parte de tu vida. Durante un tiempo van a ayudarte, van a acompañarte en tu trabajo, cada día vas a trabajar con ellos, vas a comer pensando en ellos, en qué les sucederá, en cómo van a comportarse. Es complicado crear un personaje con el que te vayan a reconocer. Con el que te encuentres a gusto. Pero salen y salen de dentro. Mi forma de trabajar es un tanto especial.

No trabajo a partir de textos, para mí la ilustración no es un conjunto de imágenes que acompañan a un texto, sino que es el texto el que acompaña a la imagen. Esas son mis obras favoritas, obras en las que el texto no es relevante. El texto sirve como un aclarativo de la historia, que quizá en un número limitado de imágenes no puedes contar.

¿Qué es lo que más te gusta dibujar?
 
Lo que más me satisface y con lo que más me identifico son con los dibujos que hago en pequeños cuadernos. Cuadernos en los que trabajo en cualquier momento, suelo llevarlos encima para poder usarlos en cualquier momento en el que se me ocurra algo. Ahora estoy trabajando sobre un personaje únicamente, en ese cuaderno le dibujo en situaciones en las que me lo puedo imaginar, le voy creando una personalidad, y es de todo esto de lo que va surgiendo la historia. Cuando tienes cierta complicidad con el personaje, le empiezas a conocer y a crear una vida es cuando más a gusto me siento.

Como joven artista, ¿te influye algún ilustrador a la hora de trabajar? ¿Tienes algún favorito?
 
Existen numerosos artistas ilustradores que me influyen a la hora de trabajar, Chiara Fatti, Pablo Amargo, Elena Odriozola, Antonio Santos, Rebecca Dautremer, Robert Ingpen, Beatrix Potter… Son demasiados creo…, pero todos geniales. Lo que más me gusta es descubrir nuevos trabajos. Ir a las librerias y perderme en la sección infantil. Es muy fácil encontrar una joya nueva para mi tesoro particular en el que pronto me gustaría incluir trabajos en los que yo haya participado.

¿Qué te gustaría conseguir?

Lo que realmente me gustaría conseguir sería poder publicar mis propios títulos en los que el trabajo completo, tanto historia como dibujo sean creados por mí. Lo que me llena como artista es poder representar mis propias ideas. Pero por supuesto que el trabajar con textos de otros profesionales también es una gozada, puedes dar tu punto de vista a algo que para nada se ha creado desde esa zona.

El trabajo en equipo es muy enriquecedor, y trabajar mano a mano con un escritor es genial. Aprendes mucho de la otra persona y eso se nota en el resultado final, para poder llevar este trabajo el texto tiene que moverte algo dentro, tiene que entusiasmarte, si no se convierte en mera ejecución, y eso no está mal pero no es comparable.

¿Tienes títulos en el mercado?
 
De momento no. He estado muy dedicada a mis estudios y es en este momento en el que me toca ser valiente y convencer a todo el mundo a través de mis dibujos, así que ahora mismo mi tiempo es para preparar un proyecto que realmente me llene como artista, como persona, como ilustrador, y como contador de historias, además de un portafolio en el que muestre un gran parte de mi trabajo.

¿Te gustaría concluir definiéndonos con alguna pincelada cómo es tu trabajo?
 
Realmente no sé cómo podría defenir mi trabajo, ¿soy ilustradora? ¿soy artista? ¿soy creadora? creo que todo es lo mismo, y que no debería haber barreras sociales impuestas en el arte y que ese arte sea para un pequeño grupo de personas elitistas.

Me gusta que lo que creo pueda llegar a cualquier persona. Por eso no sólo me gusta el arte plástico como la ilustración o la pintura, a la cual también le dedico un espacio bastante importante en mi vida. También la moda es algo que me apasiona y por ello de una manera discreta me acerco a este mundo creando una serie de complementos, los cuales se pueden relacionar muy facilmente con el resto de mi trabajo creativo.