Susana Valcárcel dibujando una camiseta en el Retiro

Fotos: Susana Valcárcel

Susana Valcárcel es una joven artista cuyas manos, desde hace dos años, no dejan de pintar unos dibujos de ensueño. La imagino empuñando sus rotuladores, dejando la mente en blanco, en cualquier punto de la capital, arrollada por una creatividad pródiga que la ha convertido en una artista realmente prolífica. La encuentro en nuestro Facebook Jóvenes Artistas y Creadores. Valcárcel es una persona que vive apasionada un presente eterno y que cree profundamente en el ser humano. Actualmente, es gestora cultural en el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid.

Hace unos días has tenido la oportunidad de participar en la exposición organizada por Skimo Arte ‘Madrid fusión de artistas’. ¿Qué te ha aportado esta experiencia?

Es la primera vez que expongo en una galería de arte. Está siendo muy positivo porque  entre los diferentes artistas de la exposición colectiva se da un intercambio de ideas, de sugerencia  sobre las diferentes maneras de trabajar ciertos materiales, el juego de los colores y eso es enriquecedor. Me ha permitido conocer artistas latinoamericanos que me han impactado como, por ejemplo, la argentina Nancy Zacarías.
Acaba de terminar tu última exposión ‘Dibujando Sentimientos’ en el Centro Sociocultural Bohemios de Madrid en la que expusiste, nada menos, que 200 dibujos. ¿Podrías contarnos, con todo lujo de detalles, en qué consistió la muestra?

Esta exposición se llama ‘Dibujando Sentimientos’ porque en todas mis creaciones lo que prima es el sentimiento que vierto en ellas. Muchos de esos dibujos han sido realizados mientras me desplazaba por la comunidad de Madrid en los medios de transporte. En la exposición se pudieron verse dibujos monocolores en azul y negro y de colores muy llamativos. Cuando una persona se pone frente a ellos, puede descubrir un mundo de sensaciones y de imágenes abiertas a la imaginación y al sentir de cada cual.

‘La Crisis 2010’, ¿qué pretende subrayar una joven artista como tú con esta obra?

Quise retratar el período que estamos pasando. Pero la crisis, tal y como yo la entiendo, es positiva. Es un momento de cambio, donde el ser humano tiene que reflexionar y encaminarse hacia una revolución interior que posteriormente se verá reflejada en el exterior. Será una revolución porque tendrá que despojarse por completo de la tradición, de los antiguos hábitos para dar paso al desenvolvimiento del Ser como tal, en su estado puro, y eso no es fácil, acarreará una lucha interior, una batalla campal, pero con un final victorioso si el ser humano consigue superar lo viejo, lo que hace daño al avance. Observando el estado del mundo es sencillo adivinar qué cosas necesitan un cambio radical.

Todos tus dibujos son, por su similitud, muy personales, característicos de ti. ¿Cómo los definirías? ¿Qué técnica utilizas?

Diría que son dibujos de la Nueva Era porque en ellos intento transmitir sentimientos positivos muy necesarios en los tiempos que vivimos. Ponerse delante de este tipo de obras de arte es redescubrirse como parte integrante del universo, sumergirse en un estado metafísico. Amo pintar, dibujar, para mí es una terapia. Utilizo técnica mixta: papel de plata, papel, lienzo, cartulinas, etc.

Cuando te predispones a dibujar, ¿en qué piensas? ¿qué sucede dentro de ti?

Es curioso, pero cuando me pongo a dibujar, no pienso en nada. Los pensamientos se detienen, me abstraigo del cuerpo y es como si mi alma de verdad se elevara hacia la Gran Fuerza Universal. Dicen que el artista siempre deja su sello en cada obra que realiza, si eso es verdad, en las mías podréis encontrar una mezcla de amor y alegría porque la pintura, para mí, es un sueño, una utopía.

Me llama la atención el ‘Muro de los Deseos’. ¿Cómo nació este dibujo?

Lo hice en tres horas, fruto de una conversación con un mujer mexicana que paseaba por el Retiro y se paró a ver mis dibujos. Hablamos de física cuántica, de los Mayas y de temas que me inspiraron esta creación hecha con papel de plata.

¿Qué materiales utilizas? ¿Qué colores prefieres? ¿Cómo los eliges?

Desde que tengo uso de razón, he sido responsable con el medioambiente. Fui a un colegio pionero en esto del reciclaje, donde nos hablaban de las ‘Cinco Ecoleyes’ que ahora están tan de moda y nos obligaban a reciclar los materiales del aula. Quizás, por ello, me sirvo de cualquier material que sea de buena calidad. Aprovecho lienzos, folios, cartulinas, retales, etc. Me gusta echar un vistazo a los contenedores que veo en la calle por si algo me puede servir para hacer una composición.

No tengo ningún color favorito, los elijo al azar. No me defino con ningún color. Es cierto que los colores despiertan ciertos sentimientos, pero, en mi caso, la composición y la elección de los colores los hago espontáneamente, sin ninguna pretensión.

Además de una joven creadora, eres periodista y profesora de español. ¿Cuándo comienzas a dibujar más profesionalmente y por qué?

Soy pluriempleada. No he dejado estas profesiones ni pienso hacerlo porque dibujar me permite hacer muchas cosas a la vez. Como debemos ser positivos ante la vida, afirmo que pronto me ganaré la vida como artista, pero eso no me impediría dar clases de español a inmigrantes analfabetos u observar lo que acontece a mí alrededor de interés público por si puedo hacer un reportaje. Todo es compatible. Tengo muchas inquietudes. No soy de las personas que se estancan, estoy abierta a la Vida.

Un chamán apareció en tu vida y te aconsejó que sacaras lo que llevabas dentro. ¿Nos cuentas la historia?

A todos se nos aparece un chamán o un guía espiritual en nuestro camino con la intención de darnos un toque de atención, pero, la mayoría de las veces, estamos mirando hacia otro lado, no somos capaces de verlo aunque lo tengamos enfrente. Yo tuve la fortuna de darme cuenta y de aprovechar todas las lecciones que me dio y me sigue dando. La historia no tiene ninguna importancia, lo importante es estar preparado para las señales que aparecen en nuestro camino con la intención de ayudarnos a evolucionar, a sacar dentro de nosotros todos los potenciales con los que hemos nacido. Recomiendo la práctica de la meditación y el silencio porque son dos herramientas poderosas. En esto coinciden todos los maestros de las diferentes corrientes.

De ahí quizás ‘México lindo’, una obra, sin duda, con una gran carga afectiva. ¿De dónde nace?

De mi cariño por la tierra mexicana.

Foto: Susana Valcárcel

¿Qué significa para ti dibujar?

Significa estar viva. Entrar en comunión con el Ser.

Comentas que tu arte es una terapia muy positiva, ¿por qué?

Desde hace unos años, podemos leer en multitud de libros que el pensamiento y el sentimiento son creadores. En dos de ellos, ‘El Secreto’ y su segunda parte ‘El Poder’, se nos muestra cómo el ser humano es el responsable de todos sus actos por la energía que vierte hacia lo positivo o lo negativo. Cuando una persona está creando algo positivo no está derrochando sus pensamientos y sentimientos en cosas negativas, que más tarde le van a perjudicar. Porque todo lo que es lanzado al universo se nos devuelve. Os pongo un ejemplo, cuando vamos en el metro, o tenemos que esperar a ser atendidos en cualquier sitio, fijaos y poned atención, la mayoría de las personas se pasa el tiempo quejándose y criticando al vecino. Con mi terapia, uno se beneficia y beneficia al otro porque no participa en eso y, es más, cuando permaneces en un estado relajado, de “beatitud”, estás lanzando una buena vibración a los que te rodean. Y llega porque todos estamos interconectados.

A través de los trazos meditas, te olvidas de las limitaciones, de las carencias y entras en un estado maravilloso dónde todo es posible, done la luz es infinita. ¿Me lo explicas?

Cuando entras en comunión contigo mismo entras en un mundo infinito, lleno de paz y regocijo, en mi caso, me sirvo de mis dibujos para alcanzar ese estado. Estoy de acuerdo en lo que dicen los maestros de la Nueva Era: “somos seres espirituales viviendo una experiencia humana”, y a la hora de dibujar, en mi caso, vuelvo a la esencia de lo que soy.

Parece que eres una joven artista muy prolífica.

Nunca me fuerzo, siempre me pongo a dibujar cuando siento la necesidad de hacerlo. Si ese impulso es muy fuerte, en una tarde puedo hacer 5 dibujos de tamaño mediano. En menos de 2 años habré dibujado más de 700 dibujos.

Otra de tus obras: ‘Terna’. ¿Cómo surge?

Del encuentro con mis alumnos africanos.

Foto: Susana Valcárcel

Por cierto, ¿te desapegas fácilmente de tus obras o son como pequeñas criaturas de las que te es difícil desprenderte?

No siento apego por mis obras. He regalado dibujos con la misma fluidez con la que los he creado. Aunque reconozco que los tengo cierta estima porque, en algunas ocasiones, me recuerdan momentos especiales. Los lazos que nos unen son de libertad.

¿Cuál será tu próxima exposición?

Durará todo el mes de marzo y será en un restaurante que tiene la tradición de hacer exposiciones, famoso por sus cafés y mojitos: el ‘Leka Leka’, situado en la C/ Barbieri, 8, en pleno barrio de Chueca.

Foto: Susana Valcárcel