Pilar Rodríguez-Castillos es una joven artista uruguaya que no solo canta, sino que lleva a cabo una labor solidaria con su música. Puedes descubrirlo el próximo 30 de julio en el Teatro Lara de Madrid, cuando Pilar presenta su primer CD en España, de la mano de la compañía Musigrama, con un concierto cuya entrada destinará parte del beneficio de su coste a dos ONG: la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer y la Linea de Atención a la Mujer.

Para que el carácter solidario de este proyecto pueda tener utilidad real, la cantautora busca apoyos de cualquier tipo, ya sean personales, institucionales o provinentes de empresas privadas, no forzosamente a través de una aportación económica, sino que la artista busca cualquier tipo de patrocinio o apoyo, sin bien sus necesidades más inmediatas van dirigidas hacia la publicidad (cartelería, posters, programas de mano…).

Hay toda una tradición de canciones olvidadas pero que, al escucharlas, expanden el corazón. Redescubrirlas es la vocación natural de este proyecto en el que Pilar Rodríguez-Castillos vuelve a sentarse en su banqueta para desgranar las notas y palabras de una colección de canciones para el amor, la libertad… Y es que esta propuesta es una declaración de intenciones y valores con una visión honesta y fiable de la interpretación. En esta aventura musical, acompañan a la artista el pianista y arreglista bahiano Benjamin Lins, la cellista Annabelle Gouache y la flautista Sara Bondi.

La artista y su propuesta

Rodríguez-Castillos fue la voz que tuvo la responsabilidad de representar la XIV edición del Festival Internacional de Tango de Granada, aunque nunca se ha considerado tanguera, sino una cazadora de matices. Estamos frente a una artista de formación sólida y de singular sensibilidad que sabe dar sentido a las letras que interpreta. Poeta, compositora, profesora de técnicas del canto, esta uruguaya de voz dulce y desgarrada tiene tres trabajos editados en su haber todos de composiciones propias.

Pilar nos propone un enfoque sincero, directo y reflexivo sobre la canción de amor. Nos ofrece una deliciosa mezcla de pasión y delicadeza. Por eso es imposible salir de ver a esta artista sin llevarse algo en que pensar.

Ella es una artista de la vieja escuela. Abre ventanas a la realidad y, con esta propuesta, delimita un estilo que no necesita etiquetas. Se muestra actual, elabora momentos de humor y apuesta por el compromiso emocional. Interpreta cada canción desde un clima de intimidad permanente sin divisionismos ni actitudes exacerbadas. Su propuesta general abriga la idea de que los géneros son tan absurdos como las razas.

¿Os gusta su propuesta? No dejéis de seguirle la pista a esta artista imprescindible en www.pilarrodriguezcastillos.com