
Foto: de Maria Piazuelo.
Lo que más llama la atención de María Piazuelo es su capacidad para tocar todas las disciplinas artísticas y sacar de cada una algo especial. Pero algo que revela con increíble capacidad esta joven artista, son las huellas del paso del tiempo. La hemos conocido en facebook, en el grupo de jóvenes artistas y creadores, y creo que te va a interesar mucho lo que nos ha contado.
¿Cómo tuviste claro desde pequeña que querías dedicarte al arte?
Desde siempre me ha atraído el mundo del arte, pintar, escribir, dibujar, las manualidades, el teatro… No me decantaba por nada en concreto, pero recuerdo que siempre decía que quería escribir e ilustrar cuentos yo misma (algo que por cierto, aún es asignatura pendiente).
Así que con 16 años no lo dudé ni un momento y me fui a estudiar a Zaragoza, donde pasé tres años. Estudié el bachillerato artístico en la Escuela de Artes y Oficios, y terminé en Valencia, estudiando Bellas Artes en la Facultad de San Carlos. Lejos de mi tierra, pero como digo, desde pequeña sabía que era a esto a lo que me quería dedicar, así que era algo por lo que tenía que pasar. Ahora Valencia es mi segunda casa.
¿Consideras que los centros donde te has formado son de calidad?
Creo que eso debe valorarse sobre todo por el profesorado, y supongo que como es normal, te encuentras de todo. Pero a grandes rasgos puedo decir que he tenido profesores que me han aportado mucho y si hoy en día sigo en esto, en parte ser por la enseñanza que me han dado.
En cuanto al nivel del centro, la facultad de Bellas Artes de Valencia está muy dotada técnicamente y sus instalaciones (sobre todo ahora, que han hecho una reforma enorme) son amplias y adecuadas.
¿Con qué técnicas disfrutas más?
No me gusta centrarme en una técnica concreta o una forma de expresión definida. Me gusta experimentar con diferentes técnicas, óleo, acrílico, collage, acuarela, tinta, etc, y últimamente estoy experimentando con la ilustración digital, aunque me queda aún mucho por aprender.
Después de licenciarme hice un Máster en Producción Artística, cuya tesis la dediqué al tema ‘Las marcas del tiempo’. Es un tema que me sigue interesando. Me gusta plasmar la plasticidad que tienen las texturas de las cosas viejas, así como la emotividad que transmiten. Creo que en lo antiguo hay mucha belleza y mucha historia.

Foto: de Maria Piazuelo.
El paso del tiempo es algo recurrente en tus obras. ¿Por qué elegiste esta temática y qué tipo de cosas te lleva a crear?
Mis últimos trabajos están bastante centrados en esa temática, aunque de muy diferentes formas. Supongo que el fondo está en que soy una persona muy nostálgica. Pero no me da miedo mirar hacia atrás.
Como artista y en una persona a la que retratas, ¿dónde observas en ella más las marcas del tiempo?
Sobre todo en las manos. Desde la piel tersa y brillante de las manitas de un bebé, hasta las arrugas de la piel de un anciano, que son las marcas de toda una vida. En las manos es donde más presentes están estas marcas. Además me atraen también porque con pocos gestos pueden transmitir mucho. Y también en las miradas. Una mirada puede reflejar mucha melancolía.
¿Con qué disciplina te gustaría ganarte la vida? Pintura, ilustración, etc.
Casi toda la carrera la dediqué a la pintura, aunque como digo, de unos años a esta parte me interesa mucho la ilustración. Desde luego la pintura me encantaría que me acompañara siempre, pero no cierro la puerta por ejemplo a ilustrar cuentos, o a aprender más de la fotografía, algo que por el momento sólo tengo como afición.
Aquellos en los que además de contenido visual, haya también significado. Los que tienen algo que contar. Ya sea un sentimiento, una emoción, un recuerdo, una duda, etc.

Foto: de Maria Piazuelo.
¿Qué tipo de cuadros de los que pintas son los que más te llenan como artista? Realizas también ilustraciones digitales, ¿qué temática te gusta seguir?
Como he dicho, en este tema aún soy aprendiz. Pero en ilustración, la temática infantil es la que más me atrae. Los niños son los que mejor absorben las ilustraciones, con transparencia, sin ningún prejuicio. Me gusta mucho comunicarme con ellos.
Eres profesora de pintura, ¿qué te aporta y qué aprendes de ello?
He estado trabajando dando clases extraescolares de dibujo y pintura en diferentes colegios. Y ahora llevo dos años como profesora de la Escuela Municipal de dibujo de mi pueblo, Caspe (Zaragoza) donde doy clases a niños y adultos. Considero que de enseñar también se aprende. Y que en el mundo del arte nunca se deja de ser alumno.
Es muy gratificante ver, por ejemplo, que personas que empiezan contigo de cero, terminan contentas con su trabajo. Y que los mismos alumnos aprenden a ser autocríticos y a valorar su evolución. Además, a veces te hacen ver las cosas desde puntos de vista distintos a los tuyos, y eso es muy positivo.
¿Cuáles son tus siguientes objetivos?
Me gustaría mucho montar una academia particular de pintura y dibujo. Y seguir pintando y experimentando nuevas técnicas.


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