retrato de Audrey HepburnPolíticos, estrellas de cine o futbolistas ponen cara a las obras de Luis Pastor, un joven artista licenciado en Bellas Artes, empeñado en desnudar, a través de técnicas como el grabado y los métodos digitales, el alma que se esconde tras el rostro de estos personajes.

Una fascinación por los “paisajes humanos”, como a él le gusta llamarlos, que complementa con una faceta humorística  en forma de tiras cómicas que hablan de lo cotidiano y de lo absurdo, o quién sabe, quizás lo absurdo de lo cotidiano.

Apasionado del cine y la historia, hablamos con un artista cuya obra es conocida ya por clientes de media Europa y cuyo humor provoca la sonrisa de los lectores de El Jueves. Ellos ya lo conocen. Para todos los demás, he aquí el trabajo de Luis Pastor.

Estudiante de la beca de Pintura de Paisaje del Palacio de Quintanar, ¿cuándo surge la idea de pintar retratos?

Los retratos me encantan, son los paisajes humanos, siempre he tenido inquietud por representar las emociones y el aspecto de la gente. Es increíble la cantidad de rostros diferentes que puedes encontrar sólo paseando por unas calles o en el metro. Es una continua fuente de inspiración, siempre llevo algo con lo que dibujar en el bolsillo.

Como “adicto” al Museo del Prado me quedo maravillado de los retratos realizados por los grandes maestros, en cada visita aprendo algo nuevo y trato de aplicarlo en mis obras.

retrato de una mujer al fondo precedida de una silueta femenina

¿Qué otras disciplinas practicas?

Además de la pintura de caballete tradicional, me gustan mucho todas las variantes del grabado, especialmente aguafuerte y xilografía; como tienen un proceso muy definido son geniales para estructurar el trabajo y dividirlo por objetivos, lo que me ayudó enormemente cuando me metí de lleno en el mundo digital, al que ahora me dedico principalmente.

¿Qué técnicas sueles emplear?

Cada caso suele requerir una técnica diferente, pero me gustan las que permiten el uso de la línea como medio de expresión.

En cuanto a los materiales, empleo desde las últimas tecnologías en estampación digital a los más sencillos… papel, madera, cartón… ¡cualquier cosa! Aunque, como cualquier ilustrador, me siento desnudo sin mi portátil y mi tableta gráfica.

Representas muchos personajes de la actualidad social y política, ¿buscas a estos personajes porque transmiten más?

Sí, me gustan las personas icónicas: las que vemos todos los días, en la televisión, en los carteles, Internet… Nos inundan las imágenes y muchas veces se desdibuja el personaje con la persona. Dibujar es separar todas esas ideas preconcebidas y reflejar lo que realmente nos dice un rostro, una mirada.

Es curioso ver como la gente emplea estos iconos, muchas veces ni siquiera saben qué es lo que hizo una determinada persona, es la sola imagen lo que les atrae, y eso es fascinante.

Muchos de ellos con personalidades muy diferentes entre sí, ¿a cuáles te gusta representar más, aquéllos con los que simpatizas (en el caso de que simpatices con alguno), o con los que no?

Me gustan ambos, los famosos siempre despiertan algo a favor o en contra, ya sea por lo que se conoce, o por su aspecto, y es muy divertido cambiar de uno a otro.

caricatura de Angela Merkel

El caso de la gente particular que me encarga que la retrate a ella o a algún ser querido es muy diferente, ya que sabes que es una persona que va a disfrutar del cuadro de una manera muy íntima. Me hace mucha ilusión ver como contemplan las obras acabadas e interactúan con ellas.

retrato de una niña

¿Quién te da más juego: un político o un actor?

Desde luego un político, ya que el actor, aunque no esté en la piel de ningún personaje, siempre interpreta algo, aunque sea a sí mismo. El político, por otro lado, es una persona que puede cambiar rápidamente de registro, un día hacen algo bueno y al siguiente algo malo, así que su percepción publica se transforma a la misma velocidad.

A la hora de retratar a un personaje, te dejas llevar por tus sentimientos hacia él, te documentas sobre su vida o prefieres resaltar simplemente sus rasgos físicos.

La documentación es importante, sobre todo si el personaje es relevante a nivel histórico, pero me gusta resaltar los rasgos y expresiones característicos de cada uno, son como su “firma visual” y trato de reflejarlos lo más fielmente posible.

¿Ha cambiado alguna vez tu concepción de algún personaje después de haberle retratado (le has cogido cariño, odio)?

Me gusta conocer bien la historia de cada persona que retrato, al ponerme a dibujar no pretendo solo captar la “fachada” de la persona, es mucho mas fácil todo cuando sabes que piensa esa persona y como es su carácter.

Obviamente hay cuadros y caras a los que se les toma mas cariño e incluso hay algunos personajes que reviso de vez en cuando; un caso curioso es el dibujo que hice del Ché. En realidad, es Benicio del Toro interpretando al Ché Guevara, lo que me dio la oportunidad de dibujar a un soberbio actor con la actitud de un potente personaje histórico. Mis pasiones juntas, el cine y la historia.

retrato de Monica Bellucci

¿A qué personaje de los que has retratado te gustaría parecerte?

He retratado a muchos grandes hombres y mujeres, cada uno destacado en áreas específicas de la historia. De algunos me gustaría tener la determinación, como Churchill; de otros la inspiración, como Chaplin; o el magnetismo que desprenden personas como Obama.

retrato de Obama

Pero también he retratado dictadores y opresores, gente que con sus acciones ha cambiado la historia, como Hitler o Stalin, y, claro, a esos, por supuesto, no me gustaría parecerme en absoluto.

Tienes clientes de diferentes países, ¿crees que las diferentes formas de ver un retrato dependen de la persona o es algo más cultural?

Las diferencias culturales son importantes. La sensibilidad cambia en los detalles más inesperados, como los colores, los tamaños o las texturas. En cada país hay un imaginario colectivo diferente y la obra de arte puede conectar con esas sensibilidades de maneras diversas, hay que estar atento hacia quien va dirigido y documentarse, es muy enriquecedor conocer gente de muchos países en diferentes continentes y ver que es lo que les llama la atención del arte en cada caso. La formula artística que funciona en Italia, por ejemplo, no es aplicable en Reino Unido y viceversa.

¿Buscas provocar algún efecto con tu arte? ¿Cuál?

Lo que espero es que el observador se pare por un momento y se deje sorprender por lo que ve y que le de vueltas en su cabeza a esa imagen durante todo el día, como si fuera una melodía que tararear.

También realizas tiras cómicas, ¿qué tipo de humor te gusta más?

El que haga reír (es broma). Me gusta el humor absurdo, de la escuela de los Monty Python, como ‘Muchachada Nui’ o ‘Amanece, que no es poco’. Hay que saber reírse de uno mismo y hay que saber afrontar la vida con un poco de alegría.

Las tiras cómicas muchas veces son lo más representativo de lo que nos pasa y este formato da pie a decir lo que de otras maneras no nos atreveríamos, hasta cierto punto somos los únicos que tenemos licencia para decir la verdad.

¿Has expuesto ya? ¿Puedes vivir del arte?

He expuesto en varias ocasiones, pero fue hace tiempo, ya que durante una temporada me dediqué al diseño industrial. Ahora estoy preparando algunas muestras a nivel internacional, pero recomenzar la carrera artística requiere voluntad y mucho trabajo.

retrato de uno de los actores de perdidos

Has publicado para la revista ‘El Jueves’, ¿Cómo es el método de trabajo en una revista así?

Puedes mandarles tu trabajo por Internet, tuve la suerte de que ‘El Jueves’ me publicase alguna de mis viñetas y es genial, ya que mucha gente ve su pagina web, lo que es una lástima es que no existan muchas más publicaciones de este tipo, en las que España goza de una rica tradición.