
Foto: Jordi Bofill
Se llama Jordi Bofill y sus cuadros tienen mucho que ver con el cosmos, la existencia, las energías y la fuerza. Dejó algunas fotos en nuestro grupo de Facebook ‘Jóvenes artistas y creadores‘ y así le pudimos conocer un poquito más. Esto es lo que nos ha contado.
Cuando tienes un lienzo en blanco, ¿por dónde empiezas?
Trabajo mucho el fondo e intento dar con el color exacto, ya que esa base será la sensación inicial del cuadro. Me gusta expresarme en cada color que pinto, que se transforma en la intención de un momento concreto. Por este motivo, la base es tan importante, porque dependiendo del color, de su intensidad o de la manera que ha estado pintado, será lo que determine el estado energético global que se quiere expresar en esa pintura concreta.

¿Tus pinturas comienzan con algo predeterminado en la cabeza o suelen ir creciendo las ideas a medida que dibujas?
El comienzo del cuadro es muy simple, parto de una idea inicial que a veces no es premeditada. Otras veces empiezo por una forma o pensamiento que tengo en la cabeza anteriormente, como cuando quiero pintar un tema muy concreto, interpretar un momento, un concepto personal, etc. Pero a partir de ahí, las ideas van saliendo de manera consecutiva y van tomando sentido y forma. Cada paso sirve para justificar el que viene posteriormente, y cada símbolo, cada forma sirve para inspirar cada elemento del cuadro.
¿Existe algún color que te inspire especialmente?
No hay un color que me inspire más que otro, pero sí que hay colores que me atraen más, por ejemplo, el azul, el gris o el verde. Creo que en cada momento de la vida, en cada situación, el color que te gusta cambia. También depende del estado de ánimo en el que uno se encuentra. Por eso es difícil encontrar un color que me resuma.
Por cierto, ¿estudiaste algo relacionado con el arte?
Estudié pintura en la Escuela de Artes y Oficios de la Generalitat de Cataluña, Bellas Artes, en Olot, Gerona. Pero a lo largo de mi vida he estudiado en diferentes academias y cursos que me interesaban, pasando por el cómic, la fotografía, etc.
¿Prefieres que cada uno se lleve una interpretación de tus obras o te gusta explicar su sentido?
Me gusta explicar los cuadros y que la gente conozca la idea inicial de la pintura, pero siempre creo que los cuadros, concretamente los míos, dejan un margen para poder hacer su propia interpretación.

¿Cuál ha sido tu mayor reto artístico?
Crear mi propio lenguaje, el que me permite sentir que cuando pinto, soy sincero. Un lenguaje en el que me siento cómodo, identificado y espiritualmente en armonía con el sentido global de la obra… y por supuesto, conmigo mismo. En resumen, encontrar mi propio camino de expresión, sin adulterios, copias, modas, ni pasatiempos que estamos acostumbrados a ver en al mundo del arte.
Por otra parte, otro de mis retos básicos es que la obra viaje, se conozca y pueda llegar al público con la misma humildad con la que ha sido pintada. Poder seguir haciendo exposiciones y encontrar un camino coherente para que mi obra se difunda y enseñe con dignidad.
¿Cómo tiene que ser una obra para que sea sincera?
Es hacerla con corazón, sinceridad y pintarla con espíritu libre.
¿Es cierto que te “niegas” a hacer por encargo y que prefieres que la gente elija entre lo que ya has hecho? Lo he leído en uno de tus catálogos…
No me niego a hacer encargos, ya que la mitad de mi obra pintada han sido encargos para galerías o encargos personales. Pero sí que me niego a repetir cualquier cuadro ya pintado. Nunca he hecho un cuadro igual, pero sí similar, a veces con la misma temática de fondo o los mismos colores, pero el contenido y la idea inicial siempre cambian, evidentemente. No me ha gustado la copia y la repetición, siempre se tiene que mejorar y evolucionar la idea de lo que ya habías hecho anteriormente.
¿Nos quieres contar algo más que te parezca importante?
En todas mis etapas, desde los años noventa hasta ahora, mi obra ha ido evolucionando y creciendo en caminos distintos. Primero estuvo marcada por el surrealismo, influenciado por mi tierra, el Empordan y el Mediterráneo.
Posteriormente, la obra evolucionó y empecé a pintar una serie de cuadros titulados ‘COSMOS ART’ (estudio sobre el cosmos, galaxias, sistemas solares, energías, astros, neuronas, partículas, tocando temas de física y química, ideas y dudas existenciales).
Y actualmente la obra vive inmersa en temas también de reflexión e interés, de temáticas orientales, espirituales, conceptos visionarios y de creciente atención de los valores de la propia evolución humana. Una temática visual más real y no tan abstracta, un concepto más terrenal y espiritual hacia el propio ser con la tierra.


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la expresión, y la creatividad son básicas para el crecimiento de la energía interior de cada uno de nosotros… los cuadros de Jordi atrapan y permiten viajar a diferente lugares, sus cuadros no cansan jamas.. y evolucionan paso a paso ademas de trasmitir espacio y tranquilidad… esa es mi opinión .un gran artista,
Jordi desarrolla un estilo particular y unico. Hay dos caracteristicas que se mantienen en toda su obra: la alusion personalizada a las fractales y el vacio en el volumen espacial.
Impresionante artista!! Visionario y uno de los mejores artistas de nuestros tiempos. Gracias para aprender de que tu arte va un paso mas que nuestra realidad. Una lección para aprender!!