
Foto: Kay Nández
Imaginen que sorprenden con otro al hombre de su vida, justo cuando están preparando la mudanza para vivir juntos. Todas y cada una de las vivencias compartidas se desmoronan como un castillo de naipes en mitad de un vendaval. Algo de ello hay en la primera novela de Kay Nández (Tarragona, 1984), ‘Mil noches sin dormir’ (Odisea).
¿Uno puede estar mil noches sin dormir alimentándose de sueños?
Un poco difícil alimentarse de sueños, sean las noches que sean, aunque si lo haces a la vuelta de la esquina te espera una lipotimia, y más si te pasas tantas noches alimentándote de sueños en pleno verano.
¿Cómo se remonta la traición de la persona a la que amas?
El tiempo es sabio y todo lo cura, lleva su proceso asimilarlo y pasar página o mirar hacia delante. Lo que más cuesta, en mi opinión, es la costumbre, pensar qué vas a hacer sin esa persona. Pero de todo se sale.
¿Qué hay de Kay Nández en el protagonista de esta novela?
Pues hay un poco de la personalidad y de su carácter, y alguna que otra anécdota, todo ello muy maquillado y muy exagerado. No llega a ser autobiográfico pero algún toque de ello tiene.
¿Qué es más importante, la amistad o el amor de pareja? ¿Por qué?
En general, la relación de pareja se basa en la confianza y, quieras que no, antes de ser amantes hay que ser amigos, como dice la canción. De todas maneras, tanto una relación como otra hay que cuidarla y alimentarla a diario. No podría decidirme por alguna de las dos opciones que me das.
¿Cuáles son tus referentes literarios?
Me gusta mucho Valeríe Tasso. Si tuviera que elegir un solo referente sería ella, sin duda alguna. Suelo leer también a Dan Brown, y últimamente me ha dado por las novelas de temática lésbica.
¿Estás preparando alguna otra novela? Si es así, ¿puedes adelantarnos algo?
Antes de ‘Mil noches sin dormir’ tenía tres novelas medio escritas que acabaron en un cajón; no sé si algún día verán la luz. En todo caso ahora estoy escribiendo la segunda parte de ‘Mil noches sin dormir’, que no sé si se publicará o no, dependerá de si me gusta como quede. En todo caso sigo escribiendo, tengo muchos proyectos en mente, actualizado casi a diario mi blog y en septiembre tendré novedades muy jugosas, pero ya te contaré más.
¿Qué aporta la literatura gay a la literatura en general?
Lo mismo que puede aportar la literatura heterosexual, es al fin y al cabo “un color más del abanico”; contar una historia y que llegue a la gente, les haga pensar o pasar un buen rato, evadirse del mundo y entretenerse.


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