Han pasado más de quince años desde que Irene Villa sufrió un atentado de ETA. Esta joven se adentró en el mundo literario con su libro ‘Saber que se puede’ para contar su experiencia como víctima del terror. Positiva como ella sola, afirma que “no hay nada que el ser humano se proponga y no lo consiga”.

“Mi libro tiene muchos mensajes. El principal es el que le da título: ‘Saber que se puede’, porque hasta que no sabes que lo puedes conseguir, no lo intentas, y si no se intenta, difícilmente se logra. Sin embargo, sabiendo que es posible, no hay nada que el ser humano se proponga y no consiga. También trato de transmitir amor, porque para mí es el motor del mundo. Y mando un mensaje de paz a todos los que odian, hieren y desestabilizan el planeta. Creo que los rencores se están cargando nuestro mundo”.

“Me ha costado esfuerzo y concentración escribir el libro, pero revivir episodios pasados me ha traído más recuerdos buenos que malos. Siempre me sentí muy querida y arropada y eso fue lo más importante. Todo el mundo debería perdonar. Si todo el mundo dejara de odiar y perdonara, no habría guerras. Parece utópico, pero mi camino es ése y lo que le digo a todas las víctimas del terrorismo es que no busquen culpables. Como busques culpables es cuando empiezas a sufrir”.

“Con el libro quise ayudar a todo el mundo; por eso, además de mi experiencia y muchos de mis viajes, incluyo varios consejos para ser feliz. Pero más concretamente me gustaría ayudar a las víctimas del terrorismo. Me encantaría transmitirles un poco de esa energía que tanto nos ayudó a mi madre y a mí. Y también me dirijo en muchos momentos a los discapacitados porque, desgraciadamente, cada vez somos más. Quería decirles que ser minusválido no es ni más ni menos que lo que uno quiera ser”.

Irene Villa es la delegada en Madrid de la Asociación Víctimas del Terrorismo y colabora con otras muchas asociaciones que defienden los derechos de los más desfavorecidos.