Parece que la moda de los grafitis se ha convertido, definitivamente, en una modalidad artística. Así lo demuestra la Concejalía de Atención Urbana del Ayuntamiento de Alicante y la empresa Inusa (adjudicataria del servicio de limpieza y recogida de residuos de la ciudad). Ambas se han unido para poner al servicio de los jóvenes grafiteros 5.000 metros cuadrados de muros.
La iniciativa se enmarca en la tercera edición del ‘Programa de Intervención Comunitaria MurART’, que persigue formar a los jóvenes que quieren pintar pero, eso sí, evitando el vandalismo a toda costa.
Por lo visto, el ‘Programa MurART’ acoge un curso de formación, previo a la intervención en paredes, para que los alumnos aprendan y perfeccionen la técnica del spray, así como otras artes. Por otra parte, los jóvenes grafiteros reciben también información sobre sensibilización ambiental y respeto hacia el entorno, además de trabajar en un laboratorio de ideas para los bocetos. De esta manera, se planifica la obra artística en los muros.
Pero, ‘MurART’ es mucho más, ya que incluye jornadas grafiteras e intervenciones artísticas en las que participarán jóvenes creadores que ya se han consolidado dentro de la cultura del grafiti y del arte del mural. Un ejemplo serán Antonio (es3produs) y David (E.D.S.).
El objetivo fundamental de estas acciones, dirigidas a jóvenes alicantinos de entre 14 y 18 años con conocimientos básicos de dibujo, es favorecer la mejora del entorno urbano a través del fomento de conductas basadas en el respeto.
Y es que aunque parece algo obvio, el año pasado los actos vandálicos por pintadas en paredes y papeleras supusieron un coste para las arcas municipales alicantinas de 381.122 euros, y los trabajadores de Inusa tuvieron que limpiar 326.025 metros cuadrados de pared. Grafitis sí, pero con arte, con una cierta estética, y en lugares permitidos.


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