Javier Toca, joven bailarín del cuerpo de baile del musical 'Chicago'Javier Toca es un bailarín que destaca por su gracia, su inigualable ritmo y su perfecto contoneo. Ya tuvimos ocasión de verle en 1999 en el musical de ‘La bella y la bestia’. Pero ahora despliega todo su arte y su son cubano con unos movimientos que hipnotizan en el cuerpo de baile del musical recién estrenado ‘Chicago’. Hoy baila a la perfección las coreografías del maestro Fosse, pero lleva dedicándose a este arte desde los nueve años. Es una persona sencilla, que ama bailar, salir y divertirse con sus amigos y su afortunada esposa, y su sabio lema es vivir la vida lo mejor que uno pueda.

¿Cómo empezó tu carrera profesional?

Empezó en Cuba con mis estudios en la escuela de ballet de la Habana. De ahí, llegué a formar parte del Ballet Nacional de Cuba durante 3 años hasta llegar a España, donde me dediqué al mundo de la televisión y los musicales.

¿Cuál es tu papel en ‘Chicago’?

Interpreto dos pequeños personajes que son Harry y el juez. El primero, es un tío muy chulo a quien su esposa le sorprende en la cama con varias mujeres, y lo mata a tiros. El juez es, en la parte del juicio, el encargado de poner orden en la sala. Por supuesto, pertenezco al cuerpo de baile. No encargamos de ejecutar las coreografías con la mayor perfección posible.

¿Qué significa para ti formar parte de un musical de la categoría de ‘Chicago’?

Lo primero es poder bailar las coreografías de un maestro como Fosse, un artista reconocido en el mundo entero. Pero también es muy importante poder trabajar en un musical como este, que lleva en Broadway tanto tiempo y que a lo ha visto tanta gente.

¿Qué has aprendido en este montaje?

Sobretodo, me ha ayudado a perfeccionar el estilo del maestro Fosse.

¿Quién ha sido tu mejor maestro? ¿De quien has aprendido más en este mundo?

Mi mejor maestro ha sido Joaquín Vanegas, que fue el que me inició en el baile. Pero, en este mundo, he aprendido de tantas personas que no podría acordarme de todas en este momento. Mi estilo de baile lo he ido perfeccionando mirando y tomando clases con muchísimos profesores. Cada uno de ellos me ha aportado algo en mi carrera. Es decir, todos mis maestros me han enseñado algo, pero lo más importante para mí es ser humilde.

¿Qué escollos has encontrado en tu camino a la fama?

De momento creo que ninguno, ya que no me considero famoso. Soy un artista que trata de hacer su trabajo lo mejor posible, que trata de ser el mejor en cada sitio, ya que es un reto personal crecer cada día más, como bailarín y como persona.

Además de interpretar un arte como es la danza y crear toda esa belleza que deparas con tu cuerpo, ¿has inventado alguna coreografía?

No. De momento tengo que seguir aprendiendo, ya que ser coreógrafo es algo que respeto mucho. Para que un bailarín sea coreógrafo tiene que aprender mucho.

¿Qué te gustaría hacer después de ‘Chicago’?

Pues seguir con mi carrera, y viajar por el mundo en busca de gente que me aporten cosas importantes.

¿Dónde te gustaría terminar dentro del mundo del espectáculo?

En la cima, como a todo bailarín que se precie.

Tu mejor sueño.

No está relacionado con la tablas, y es seguir siendo tan feliz como lo soy ahora.

¿Qué esperas de la vida?

La verdad es que nada, simplemente la vivo como viene, que ya es.