
Foto: Joan Quintas
Joan Quintas es uno de los muchos jóvenes artistas que hemos conocido en Facebook en el grupo ‘Jóvenes artistas y creadores‘. Nos ha llamado la atención para lo joven que es, las ganas que tiene de hacer cosas, y su talento para la escenografía. Aquí va una pequeña entrevista.
Eres Estudiante de Escenografía en la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático) y te consideras artista plástico y visual. ¿fue fácil para ti definir tu carrera? Tenías claro lo que querías hacer desde siempre?
No fue fácil definir mi carrera. Al principio quise hacer Arquitectura, lo intenté en Buenos Aires pero me empecé a dar cuenta de que no me gustaba la parte técnica de la carrera, ya que siempre me gustó darle más rienda suelta a mi creatividad. Cuando llegué a Madrid me incliné por Bellas Artes pero quería combinarlo con alguna otra rama del arte, y así fue como fui a parar a RESAD y me interesé por la Escenografía. Me encanta pasar de la palabra de una obra de teatro a la imagen.
¿Has trabajado ya en algún proyecto de escenografía?
Sí, he trabajado sobre todo dentro de la propia RESAD. Con la obra “Las metamorfosis” fuimos al Café Teatro de Lavapiés llamado Artepolis y el último trabajo que realicé, ”Catulli Carmina”, se estrenó también en el Círculo de Bellas Artes.
¿Cómo se eligen los decorados, escenarios etc? ¿En qué te basas para decidir y crear?
La elección del tipo de decorado y escenarios siempre viene de la mano del equipo artístico con el que trabajas, sobre todo del director/a, quien tiene siempre la última palabra dentro del proyecto que se realiza, obviamente teniendo en cuenta las opiniones de los demás. Aunque desde un principio hay ciertas reglas que uno debería de seguir y son imprescindibles. Desde mi punto de vista, es bueno comenzar con el análisis del texto, recoger las primeras impresiones de la obra (ya sean imágenes, palabras, fotografías, etc) como si de un cuaderno de bitácora se tratase y luego continuar el trabajo de la mano del director/a, con quien debemos de mantener continuas reuniones y seguir trabajando en torno a las decisiones tomadas para llegar a un resultado común. Desde luego que para que el resultado sea colectivo, es imprescindible mantener el contacto con la persona que realice la iluminación y la que realice el vestuario. Así, lo que se vaya a poner en escena estará adecuado en todos los sentidos.
Otro punto a tener en cuenta es el momento en el que el director comienza el trabajo con los actores y los ensayos, es muy importante saber por dónde, cómo y por qué se mueven los personajes. Además es interesante ver cómo utilizan los actores la escenografía puesta a su disposición, porque muchas veces vemos cómo da juego un objeto o un lugar que a nosotros nos había pasado por alto.
¿Qué parte de este trabajo es el más difícil?
Es llegar a “leer” la mente del equipo artístico para lograr ese resultado en común en el que todos estén contentos. Muchas veces hay que aceptar que hay que volver algunos pasos para atrás del camino de la creación y volver a empezar desde ese punto.
¿Dónde se usa más la creatividad?
La creatividad realmente no tiene un sitio concreto en el trabajo escenográfico. Muchas veces una escenografía puede ser simplemente un objeto, a veces es un espacio vacío y neutro donde la iluminación es protagonista, o incluso una simple prenda de vestir ya es una escenografía. Este tipo de trabajo me parece el más interesante, utilizar lo que ya tenemos para crear algo nuevo, algo muy actual teniendo en cuenta el tema del reciclaje que vemos hoy en día ¿no?.
Muchas veces ves algo tirado en la calle y eso ya te puede llegar a servir, así es cómo muchos escenógrafos terminamos teniendo ciertas tendencias al síndrome de Diógenes…
¿Dónde te gustaría trabajar algún día?
Me encantaría poder probar suerte en mi ciudad natal, Buenos Aires, pero lamentablemente es algo que tengo en mis sueños ya que si la situación económica no mejora no creo que pueda ganarme la vida como podría hacerlo aquí en Europa.
Muchos escenógrafos sueñan con trabajar en grandes teatros como el Real, pero a mi personalmente me llama más la atención el trabajo dentro de un taller de escenografía, lo que sería ensuciarme con los materiales, trabajar in situ con el decorado. Y por qué no, el cine. Eso sería para mí llegar al punto álgido de mi carrera y por suerte hay grandes posibilidades ya que, y esto lo lamento, los escenógrafos son los que tienen más probabilidad de encontrar trabajo una vez acabada la carrera.
¿De qué trabajo te sientes más orgulloso?
Es difícil decidir, pero creo que con el que mejor he trabajado y me he sentido a gusto ha sido justamente el más pequeñito que he realizado, “Las Metamorfósis” del que tengo varias fotografías y un vídeo en mi página web. Me siento orgulloso más que nada porque fue un trabajo que realizamos más por el amor al arte, y como no podía ser de otra forma con ese título, estaba basado en el texto de Kafka, algo también en común con el director que era checo y la actriz dentro de la obra que era eslovaca. Lo más gratificante fue trabajar con gente de diferentes culturas y de otros países en conjunto como una unidad.
¿Tienes algún otro hobbie?
Sí, me dedico a dibujar, me da algo de vergüenza mostrar algunas cosas que hago pero la gente me dice que he logrado llegar a tener cierto estilo propio y que debería de hacer algo con esto. No creo que sea para tanto y tampoco quiero enrollarme contando lo que he hecho hasta ahora, pero pueden ver gran parte de ellos en mi página web.


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Joan Quintas es un artista de primer nivel. Su talento es pristino y brillante. Seguí así que el futuro te depararà un muy buen destino! Nunca dejes de crear. Sobrevivid!
Gracias a Joan y su trabajo, y – sobre todo – su acceso al arte he encontrado un artista y un amigo de profundos pensamientos y del trabajo diario, que es más que ser conocido por todas las partes. Gracias por elegirle a él para esta entrevista, que ha resultado muy sincera, cómo el trabajo escenográfico de propio Joan.
Por supuesto. Quien no conoce al famoso artista Joan Quintas, el cual tiene un estilo retorcido y freak, una estetica surrealista postapocaliptica chovinista y un caracter teatral comparable al de la Chicholina.
Joan Quintas conjuga el arte de sus dibujos con la escenografía.
Sus propuestas son audaces, sin protocolo y ausentes de estereotipo.
Su forma de crear es energía libre, natural y sin esquemas preconcebidos.
Expresa sus imágenes desde un foco surrealista y nos hace transitar por los sueños y lo desconocido.
Rompe con las formalidades y las normas y nos permite evocar a cada uno de nosotros los contenidos del inconsciente. En esa dirección, este artista y escenógrafo siempre nos presentará novedades.
Que nunca se apague su llama encendida.
Joan Quintas, un grande con estilo propio, dislumbrando con sus pequeñas grandes obras de arte tanto en dibujo como en escenografia, maquillaje o lo que sea que haga con sus talentos. Segui dandole duro y parejo que el PODER ES VIVIR ! Un abrazo y PAZ !
muchas gracias por los ánimos y buena energía