La joven creadora Catalina Estrada entre sus ilustracionesCorazón puro. Los diseños e ilustraciones de Catalina Estrada son un sueño, un caleidoscopio que devuelve, por ejemplo, a una joven de mi edad, a la época dorada y dulce de Candy-Candy. Pero la joven artista firma con impronta propia. Genuina, inimitable, con un sello tan personal como intrasferible, Estrada nos sumerge en su propio mundo y lo inunda todo con cascadas de colores, animales, vergeles y personajes que cobran vida para ilustrar el alma que se asombra.

Ropa, bolsos, cojines, cascos de motos, móviles, coches, libros, proyectos solidarios… en fin, la esencia de Catalina Estrada se mimetiza en casi absolutamente todo. ¿Cómo lo hace?

Me gusta muchísimo mi trabajo y me encantan los proyectos que llegan a mis manos, disfruto enormemente trabajando en ellos. Cada uno es una nueva ilusión, un nuevo reto, pero, sobre todo, lo esencial es disfrutar muchísimo lo que uno hace.

Imagino que ya estará acostumbrada a ver su propio mundo en múltiples objetos, pero, en el principio, ¿qué sentía Catalina Estrada cuando veía parte de sí misma en ellos? ¿Y cuándo le llamó, por ejemplo, la primera marca importante o su mejor cliente del momento?

Nunca he dejado de sentir una gran fascinación y emoción al ver cada proyecto terminado, desde el primero hasta en los que trabajo en la actualidad. A finales de 2006  me llamó uno de los grandes clientes y a partir de esa época han seguido llegando proyectos increíbles en los que he estado encantada de trabajar.

 

 

Autora: Catalina Estrada

Autora: Catalina Estrada

De todos sus clientes, que son numerosos e importantes, ¿cuál le produce una satisfacción especial y por qué? ¿Con cual conecta más en valores, filosofía de vida o mensaje a trasmitir?

He tenido la gran fortuna de trabajar con personas muy interesantes e inspiradoras que me han enseñado mucho y, sobre todo, que me han transmitido su pasión y amor por sus proyectos, por la vida, cada uno a su manera. Esto me ha proporcionado una linda manera de trabajar. Cada cliente es especial y cada proyecto, un mundo diferente.

Se nota que sus diseños, sus ilustraciones están hechas desde el corazón. ¿Qué hace falta a un artista para alinearse de tal modo consigo misma, con su verdad, para realizar obras tan inmensamente conmovedoras?

Diría que lo más importante es el amor por el oficio, disfrutar muchísimo con cada proyecto y lograr encontrar la manera de expresar tu propio lenguaje gráfico.

Catalina Estrada trabajando en una de sus creaciones
En los albores de su arte, ¿qué pretendía Catalina Estrada? ¿Ha cambiado en algo con el pasar del tiempo este objetivo?

Tanto antes como ahora  mi trabajos personales giran en torno a la materialización de una idea, de algo que me llega y me inspira. Lo que intento es traer esta idea a mi terreno transformarlo a mi propio lenguaje. Lograrlo cierra un ciclo en mí.

La fama, el dinero, ¿no transforma la enjundia de un ser sensible?

Con proyectos más grandes, de mayor impacto, viene un sentimiento de mayor responsabilidad a la hora de satisfacer expectativas. En ese proceso se pueden perder ciertas libertades. Por eso hay que procurar que las expectativas sean coherentes con lo que a uno le gusta hacer.

¿Cómo definiría sus ilustraciones? ¿Podría explicarnos la técnica que utiliza en ellas, especialmente las realizadas a mano?

Mis trabajos suelen ser muy figurativos, hay un fuerte componente estético, ornamentos, simetrías, estructura de composición. En muchos trabajos el color juega un papel importante. Los comerciales suelen estar hechos directamente en el ordenador. Sin embargo, en mis trabajos personales, donde tengo un mayor control de los tiempos, intento explorar diversas técnicas. Últimamente, estoy pintando con acuarelas y acrílico sobre maderas para dar textura. Pero he trabajando antes con aerosol, litografía, grabado, lápiz, rotulador, etc.

Catalina Estrada trabajando
¿Desde cuándo lleva realizando este tipo de ilustraciones y en qué se inspira? ¿Tienen algún mensaje especial? ¿Qué sentimiento pretende despertar en el espectador o qué desea comunicar? ¿Qué significan en sus ilustraciones esa magnífica explosión de color, los animales, la vegetación…?

Desde que tengo memoria hago manualidades,  siempre intentando hacer cosas bonitas, comunicarme desde lo positivo, lo estético. Los colores y los animales transmiten una intensidad. La vida es inmensamente valiosa y siento la necesidad de comprometerme con ella y darle el valor que merece.

Por experiencia, conseguir entrevistar a Paulo Cohelo es una tarea casi imposible. ¿Qué tuvo que ocurrir para que Catalina Estrada consiguiera ilustrar las portadas de ‘El peregrino de Compostela’, de sus agendas? ¿Hay previstas más colaboraciones?

Esto se lo debo agradecer a Mónica Antunes y Oyvind Hagen por pensar en mí para realizar estos proyectos y por confiar en mi trabajo. Son proyectos muy hermosos y muy especiales, tanto por la gran libertad que me permiten a la hora de proponer las ilustraciones como por la belleza del producto final.
Actualmente, estoy trabajando en la agenda de Paulo Coelho del 2012.

Portada de la agenda 2011 de Paulo Coelho 'Sabiduría' realizada por Catalina Estrada¿Conectan ¿De alguna manera la literatura o las ideas de este autor con las suyas propias? ¿Podría explicárnoslo?

Buena muestra de esa conexión son los proyectos de colaboración que hemos realizado.

¿Cómo comienza el proceso de creación ante un nuevo proyecto?

No sé si hay una constante. A veces, comienzo con una hoja en blanco que no se deja tocar y otras, antes de darme cuenta, ya estoy con las últimas pinceladas.

Esos corazones que se repiten en el centro del pecho de sus muñecos, ¿ejemplifican el suyo, son una reminiscencia a los sagrados corazones de María, Jesús, los Santos? ¿Cuánto de espiritual tiene Catalina Estrada?

Sí, diría que tanto corazón se lo debo principalmente a la iconografía religiosa latinoamericana. En ocasiones, mis corazones están sangrando y algunos están llenos de energía, que por suerte es mi caso.
Lo que puedo decir es que me encantan los rituales, cuando no esconden malas intenciones. Me gustan los buenos deseos. Desear lo mejor a los demás es un buen principio.

Ilustración de Catalina Estrada del mes de febrero de la agenda de Coelho