
Fotografía: Javier Nadales
Los tiempos están cambiando. Hace unos años parecía imposible que un grupo nacido en un garaje llenara estadios sin el respaldo de grandes sellos; hoy, cualquier banda puede sonar ante millones de personas gracias a la Red. Con un par de clics, casi dos mil millones de personas pueden escuchar tu música.
Pero todo el mundo que haya cogido un bajo, tocado una batería o se haya amarrado a un micrófono sabe que Internet no es la panacea. Los tiempos cambian, sí, pero no cambia el esfuerzo que hay detrás de cada composición. Antes de poder escuchar cualquier melodía hay horas y horas de trabajo y dinero invertido para grabar.
Horas de ensayo no os vamos a ahorrar, pero si vamos a facilitaros las herramientas para grabar vuestros temas. En el centro de Madrid, cerca de la calle O’Donnel, hay un estudio dispuesto a romper todos los esquemas que tuvieras preconcebidos acerca de grabar música: Red Led.
Este estudio, puesto en marcha hace 25 años por un grupo de amantes de la música, ha sido el lugar elegido por infinidad músicos para grabar, desde clásicos como Tina Turner o U2 hasta promesas como The Clams o los ya veteranos Stormy Mondays. Los grandes sonidos siempre habían estado reservados a las discográficas y a los grandes sellos, pero Eduardo Löwenberg, fundador de Red Led, ha decidido darle un giro a la industria. El estudio pone a disposición de cualquier banda sus instalaciones para hacer una sesión ‘full-take’. ¿Qué no tienes ni idea de lo que es una sesión ‘full-take’? Te lo mostramos a continuación:
Grabar a la antigua usanza, capturar la esencia de la música en directo. Grabar como lo hacían grupos como los Led Zeppelin. Red Led te da la oportunidad de registrar tu música para la posteridad olvidando los precios prohibitivos de hace años. Seguramente estés pensando que tu banda y tú no os podéis permitir un servicio así… aquí está el cambio: sólo 75 euros por tema.
En definitiva, Red Led pretende devolver el control de la música a sus creadores. Pero para que no quede ninguna duda, visitamos sus instalaciones y nos entrevistamos con Eduardo Löwenberg.
¿Qué es Red Led?
Red Led puede tener muchas definiciones, pero en nuestra tarjeta de visita siempre ha tenido un subtítulo muy sencillo: ‘Estudio de Grabación’. Hoy en día esta definición esta renovada por nosotros, pero realmente, Red Led nació al calor de la ambición de conseguir que en España hubiera un nivel de grabación que pudiera competir con los mejores estudios internacionales. Después de muchas frustraciones lo conseguimos y, además, nos convertimos en el único estudio de toda España reconocido a nivel internacional.
Hemos reunido a un grupo de gente, que por encima de todo somos enamorados y envenenados por la música y nos ha llevado a tener un fruto del que estamos muy orgullosos. Ahora Red Led está en revisión. Cumplimos 25 años y queremos celebrarlo trabajando. Siendo muy fieles a nuestra tradición: ser los primeros en algo, innovadores en algo, atrevidos en algo. Queremos asumir una cierta responsabilidad de liderazgo en este momento, de cambio rotundo y bestial, porque no queremos aceptar en absoluto que este cambio signifique el fin de la música. Queremos ver cómo podemos ayudar y por eso hemos inventado una cosa que nos lleva a denominar el estudio como el estudio vivo. Vivo porque no nos morimos, vivo porque estamos más vivos que nunca y vivo por las connotaciones de la música en vivo.
¿Quiénes han pasado por aquí?
La pregunta antes era, cuando alguien buscaba estudio, era esa. Eso era muy problemático para una empresa que empieza. Nuestras referencias al principio eran escasas, modestas. Hasta que tuvimos la suerte de atesorar algunas referencias de resonancia. A partir de ciertos proyectos de cierta popularidad, dejaron de preguntarnos. Pero he de confesar que eso era un poco perverso, porque los nombres que más peso tenían no eran ni mucho menos los que correspondían con las mejores producciones ni con las más exigentes. Las producciones más exigentes que hemos hecho no las conoce nadie. Si te digo Eduardo Laguillo no te dice nada, pero ha sido de las más exigentes. Pero de la última década ha pasado casi todo el mundo. De todo estilo, desde flamenco a jazz pasando a rock, pop, funky… Del panorama internacional hemos tenido a Tina Turner, Björk, U2… hemos producido cosas de muchísima importancia, pero las producciones no se pueden medir por la popularidad del artista.
Musicalmente hablando, nos encontramos en un momento en el que todo se comparte, todo es gratis. ¿Cómo se ve esta situación desde el punto de vista del creador de la música?
Hay que dejar claro que un estudio de grabación no es una empresa discográfica, y lo digo porque todavía hay gente que lo confunde. Dejando eso bien claro, nosotros no hemos participado en lo que se llama el negocio de la copia. La industria discográfica ha tenido el negocio sobre la difusión de esas copias. Esto no se encuentra en crisis, sino que está en demolición. Nosotros estamos en el arte del original, y los originales no están en crisis. Que las copias se distribuyan gratis, pagando o de una manera u otra, podemos opinar como aficionados o profesionales… Yo no estoy alarmado, estoy satisfecho porque para la música no es ninguna mala noticia el nuevo entorno. Pero desde el punto de vista del estudio de grabación nosotros estamos donde hemos estado siempre.
Lleváis más de 25 años trabajando con sellos y artistas de renombre. Ahora dais un cambio de 180 grados y captáis al músico de a pie. ¿A qué se debe el cambio?
La industria discográfica se ha hundido, nosotros hemos estado muchos años al servicio de las producciones discográficas de élite y no podíamos decir que no. Pero al desaparecer el negocio del disco y con él, los titulares del negocio, nos encontramos con que el estudio de grabación tiene que retomar un contacto con el intérprete y darle el servicio a la medida. Por supuesto la medida del propio artista no es la medida de un negocio millonario que espera vender 2 millones de copias y forrarse. Un artista ahora mismo busca cosas completamente diferentes, nos vemos mucho más al servicio del nuevo concepto la música, protagonizada por el directo. Hemos recompuesto nuestros servicios para dar lo que ese mercado demanda y lo que le compensa pagar. ¿Qué espera un grupo ahora mismo? Tener lo que hace en directo: Para buscar trabajo, para dejar un testimonio de lo que ha llegado a alcanzar con su grupo… El mercado sigue pidiendo lo de siempre, grabar de la mejor forma la música.
Tengo un grupo, tengo unos temas y tengo ganas de luchar con lo que tengo. ¿Qué debe hacer un grupo que se encuentra en esa situación?
Hombre, no soy quien para dar consejos. Yo me vi en la misma situación y me salí por la tangente. Pero sí hay una cosa importante, hace años un grupo en esa situación se planteaba como hacerse con el favor de las discográficas para dar el pelotazo. Y chicos con 16, 17 años daban vueltas a qué es lo que tenían que hacer con su música para que la discográfica se fijara en ellos. Qué producto tenían que hacer. Eso era lamentable. Y además los grupos no se daban cuenta de la cantidad de personas que estaban haciendo lo mismo. Las probabilidades eran las mismas que con la lotería.
Ahora los grupos no se tienen que plantear las cosas así, sino mucho más de acuerdo a sus gustos, sus influencias son más libres. Ahora son más auténticos. Se busca tener un grupo de amigos a los que gusten, buscan garitos en los que tocar, se utiliza Internet para distribuirse…Yo sugiero que vivir de la música debe ser no un objetivo, sino una ilusión. Nosotros lo que queremos aportar es una herramienta que nunca ha existido en España, un servicio que se ponga al servicio de esa ilusión. Damos un servicio que cualquier grupo que empieza puede permitirse y le va a servir para ayudarle en ese recorrido más pegado a la tierra y a su evolución natural. Un recorrido que todos los músicos deben recorrer.
¿Qué se va a encontrar un grupo cuando pise Red Led?
Se encuentra algo que la gente ya no conoce, para bien o para mal somos de los pocos de estudios de esta naturaleza que sobreviven. No saben muy bien si esto les corresponde. Nosotros tenemos asumido el desafío de convencer que estamos aquí para la gente que no conoce los estudios y que conocemos sus necesidades y posibilidades. Se van a encontrar con un grupo de amigos, que les van a atender como colegas y se van a comprometer a asumir su proyecto como propio, que van a aportar su mejor saber y sus mejores recursos sabiendo la gran responsabilidad que asumimos, porque nadie puede hacer lo que nosotros hacemos. Tenemos unas posibilidades que no se reúnen en el paradigma del estudio actual.
¿Os han entrado ganas? Ha llegado el momento de dar el primer paso. ¡No os lo penséis! Visitad la página de Red Led o llamad para informaros en el 91 573 61 22.


Ibón Casas: “Aunque tengas discapacidad hay una utilidad para ti, sólo hay que saber buscarla”





Se está hablando de…