Ilustracion de una banda en conciertoEsperamos que hayáis tomado buena nota de todos los consejos recopilados por nuestro compañero Ignacio Santamaría y que os hemos frecido para ayudaros a montar vuestro propio grupo musical. Con este post, el ‘asalto’ a la discográfica, cerramos la serie de los lunes en la que, a lo largo de varias semanas, un productor, un músico, un manager, un responsable de un estudio y un profesional de una compañía discográfica han hablado a los jóvenes artistas de los pasos correctos a seguir para que se abran camino en el mundo de la música. ¡Esperamos que las recomendaciones os sirvan para alcanzar vuestros objetivos!

Lo que más valoran las compañías discográficas de un grupo nuevo es el talento, la originalidad y la capacidad de hacer buenas canciones. Damián Lozano habla desde la doble perspectiva de haber trabajado en una multinacional (Universal Music) y de haber montado su propio pequeño sello discográfico independiente (Tricornio):

“Buscamos a un artista y no sólo un intérprete, que tenga talento a la hora de escribir canciones y que sepa interpretarlas sobre un escenario con una buena puesta en escena”, afirma.

Por su parte, Alfredo Ballesteros, de Ke Bola Producciones, lo que más valora es que el artista aporte “algo distinto”; que no exista nada anterior que sea parecido. A su juicio, si el grupo imita demasiado a otro que ya existe, no triunfará, porque el público “siempre va a preferir el original a la copia”.

Para llevar tu maqueta a una discográfica, es aconsejable acudir a las oficinas y entregarla en mano, aunque la mejor opción es contar con la mediación de un manager o un productor que ya sea famoso y conocido por la compañía.

“La mejor forma es llegar a través de alguien –aunque entonces ya tienes que repartir el dinero con él-, sin embargo ha habido maquetas que han llegado directamente desde la banda y han funcionado bien”, explica Damián Lozano.

En la actualidad, las compañías discográficas están muy cerradas a la entrada de nuevos artistas, por lo que muchos solistas y grupos prefieren editar su trabajo ellos mismos. No es una mala opción. Se trata simplemente de llevar el máster de tu grabación a una fábrica de CD y costear la duplicación. En una edición mínima de 500 ejemplares, cada copia cuesta aproximadamente un euro. Si la tirada es mayor, baja el precio por unidad.

Luego, hay muchos modos de distribuir y comercializar tu disco: lo puedes vender en los conciertos, a través de Internet o por correo convencional. Si optas por venderlo en tiendas, es obligatorio registrar las canciones propias a través de una sociedad de gestión de derechos de autor.

Hasta aquí lo dicho. ¡Mucha suerte!