¿Imagináis una exposición fotográfica donde el humo sea el hilo conductor?
Laura Brinkman nos hace reflexionar sobre el concepto de humo y cómo este elemento volátil puede servir para manifestar la realidad, algunas veces cruda.

Una exposición fotográfica en la galería La Casa Borne que destaca por su naturalismo, donde podemos ver retratados o bien a personajes rodeados de los objetos de su vida cotidiana, o solos, sin más compañía que su propia existencia y el humo.

Laura Brinkmann Reimann (Málaga, 1977) es Licenciada en Psicología por la Universidad de Granada y en Comunicación Visual, Especialidad Fotografía, por la Facultad de Bellas Artes de Hamburgo. Pese a su juventud, esta reconocida fotógrafa ha obtenido un gran reconocimiento por parte del público.

Brinkman lleva ya mucho tiempo trabajando con el humo como componente principal de sus fotografías. La artista utiliza el humo para denunciar la soledad e incluso el aislamiento, muchas veces involuntario, que viven sus personajes. Desasosiego, incertidumbre y desorientación son algunos de los sentimientos que despiertan en el espectador los retratados gracias al humo.

En todos los casos se trata de imágenes en las que no ha intervenido la informática. A Brinkman le gusta trabajar con los elementos en el lugar donde realiza las fotografías.

Emplea una máquina de humo y un sistema de tubos para obtener ese efecto. Junto a las imágenes fijas aparece en esta ocasión un vídeo sobre los personajes que desfilan ante la cámara de Brinkmann.

Pero Laura Brinkmann no ha desvelado aún todo lo que busca en el interior de esa niebla. La joven artista sigue trabajando con este elemento, aunque con otro formato: cajas fotográficas como puertas hacia ese paisaje inquietante y difuso que se adivina al otro lado de la cortina de humo que ella teje.

La fotógrafa quiere hacernos participar de su exposición y que no nos quedemos indiferentes ante lo que se nos propone, una abstracción de la imagen que observa para profundizar en la sociedad contemporánea.