Foto: Inma

Foto: Inma

A Inma Esbrí Senar la hemos encontrado en nuestro famoso grupo de jóvenes artistas y creadores de Facebook. Si la llamamos para entrevistarla fue porque nos sorprendió la cantidad de cosas distintas que hace, todas relacionadas con la creación. Su curiosidad y su entusiasmo es contagioso, así que te dejamos con lo que nos ha contado.

Has expuesto tus fotos, ganado premios de literatura, ¿Qué tipo de artista te consideras?

Poder expresarme a través de distintas disciplinas es un privilegio. Siempre he considerado que las limitaciones las pone uno mismo y es una equivocación pensar que la expresión tiene límites. Simplemente escojo en cada momento la disciplina que mejor puede exteriorizar el concepto que tengo en mente.

Dentro de las expresiones artísticas, ¿dónde te sientes más cómoda?

Me siento muy cómoda escribiendo. Poner una hoja en blanco delante de mí y empezar a escribir es como construir un camino hacia el interior. Me gusta dejar de pensar, escribir y después releerlo todo como hubiese caído en mis manos en ese mismo instante. Si siento que algo dentro de mí se mueve, me quedo satisfecha.

¿Cómo se inició tu interés por el relato corto?

Fotografía sesgada de la artistaBueno, solía escribir muchísimo y no sólo sobre lo que sentía sino sobre cualquier cosa que sucedía a mi alrededor. De los diálogos con mi “yo” pasé a inventarme historias cortas que, poco a poco, se fueron haciendo más largas y se convirtieron en relatos. La gente los leía, les gustaban y se sentían identificados. Así que un día me decidí a mandar uno de los que había escrito a un concurso y el premio fue una sorpresa que me animó todavía más a seguir escribiendo. (Inma ha ganado el 1er premio de Relato Corto en la IX Edición de Arte Joven del Ayuntamiento de Loja con el relato titulado “No soy blancanieves, no soy cristal”. Reflexión adolescente sobre los transtornos alimentarios desde la perspectiva dicotómica de blancanieves y la madastra que representan a la bulimia).

¿Qué tipo de fotografías te gusta hacer? ¿Qué te gusta transmitir?

Lo que me gusta transmitir cambia tanto como mi estado de ánimo. Cuando cojo la cámara es porque se me ha ocurrido algo que debo ver en una imagen. Puede ser un sentimiento, un pensamiento o una situación. Es el medio de transporte directo a mi mente. La fotografía para mí es mucho más que la apertura y cierre del obturador, no sólo se capturan imágenes, sino que te da la posibilidad de transmitir todo aquello que desees apretando un botón. ¿No es un gran invento?

¿Qué piensas es fundamental de lo que te enseñan en las escuelas de fotografía y qué es lo que crees que debe tener uno mismo para ser bueno en el mundo de la fotografía?

IMagen de una foto en blanco y negro coloreadaLas escuelas de fotografía te introducen en la disciplina, te enseñan el contexto y te presentan herramientas. Te proveen de los fundamentos esenciales para la buena práctica del arte que es muy importante, pero lo que realmente hace especial una obra es la creatividad, el sello, la individualización y trabajo con todas esas técnicas para construir algo único y propio.

¿ Te gustaría enfocarte en alguna rama artística determinada o prefieres estar abierta a varias disciplinas?

No tengo límites para aprender. Lo podré hacer mejor o peor pero estoy abierta a cualquier cosa que llegue a mí.

 De las exposiciones que han mostrado tus fotografías, ¿de cuál te sientes más orgullosa?

La que más me ha gustado hasta el momento fue una exposición colectiva con el grupo “Inconsciente Colectivo” en L’Hospitalet de l’Infant. Expuse con grandes artistas y fue un orgullo poder poner mis fotografías al lado de sus pinturas y esculturas. Observar cómo trabajan y cómo se expresan me ayuda a entenderles y, por supuesto, me aporta conocimientos que, quizá de otra manera, no hubiera adquirido.

También me hace mucha ilusión la exposición de fotografías sobre la serie de televisión “Líneas”, una serie que han grabado un gran equipo de profesionales, actores y técnicos, y de la que resultará una exposición de fotos increíble.

Te dejamos con un poema de Inma, escrito el 31/01/2009.

“Tan involuntario e inevitable como el respirar.

Porque si pudiera aspirar todos los recovecos de recuerdos que amaga mi mente los extenderia cual baraja de poker y dejaría que la vida apostara contra mí en una partida donde el azar se ha hecho dueño de la causalidad.

Tan inevitable como fundir el tiempo cuando los segundos se eternizan. El vacío es inexistencia. – Se repite dentro de mí.

El silencio interrumpido por el bombeo del corazón. Silencio. Vida. Ausencia es muerte. El destino no comprende la paradoja del dolor que deviene placer; y el tiempo, callado, es dolor a los ojos de la placentera vida.

Son los instantes en vuestros ojos las piezas de mi puzzle personal. Esas bocanadas asfixiantes, entumecidas, abarrotadas de nerviosismo convertidas en dialogantes fotogramas eléctricos en el interior de mi mente.

No me bastan palabras. La fonética entorpece a menudo el leve movimiento de tus labios al recodar la satisfacción que te reporta lo vivido”.