Para todo escritor que se precie ‘El Quijote’ ha de ser un referente en su técnica, estilo y gusto. Pero la obra de Cervantes quizás es la culminación de un género que hoy en día habría que rescatar: el de caballería.  La Biblioteca Nacional da el primer paso inaugurando una exposición dedicada a la literatura caballeresca, con motivo de los 500 años de la primera edición del “Amadís de Gaula“, considerada la obra precursora de este género en España.

El “Amadís de Gaula” se publicó en Zaragoza en 1508 y lleva la firma de Garci Rodríguez de Montalvo. Fue él quien refundió las historias más famosas de caballeros andantes que se contaban desde el medievo en la península ibérica y que, a su vez, eran una transposición de las leyendas artúricas procedentes de Bretaña.

Los libros de caballerías, con sus aventuras de hombres valerosos, bellas damas, lagos, hadas y hechizos, fueron los que arrasaron en ventas (si se me permite la expresión) de la época en España hasta mediados del siglo XVII y los mismos que volvieron tarumba a Don Quijote.  Precisamente, el “Amadís” fue uno de los pocos libros que salvaron el cura y el barbero de la quema de la biblioteca del ingenioso hidalgo.

La muestra, que estará abierta hasta el próximo 18 de enero, explica el origen y los temas principales de la literatura caballeresca, así como la influencia que tuvo la imprenta en la popularidad que adquirieron este tipo de obras, según explicó el comisario de la exposición, José Manuel Lucía.

Entre las 137 piezas seleccionadas están el único volumen que se conoce del Amadís de 1508, conservado en la Biblioteca de Londres, además de objetos de la época como una armadura de Carlos V y una réplica de una imprenta. Incluso no faltan atractivos para los más pequeños como herramientas interactivas y la inmersión en la aventura mágica de la Torre del Castillo del Universo.

Por cierto. Atentos: durante el tiempo que dure la exposición, la biblioteca ofrecerá cada viernes, en sesiones de mañana y tarde, el montaje teatral “El caballero”, con textos de José Ramón Fernández a partir del Amadís y otros libros de caballerías. Eso sí, como aún no hayas leído ‘Amadís de Gaula’ ya estás perdiendo tiempo… Es fundamental para incitar la creación joven.