Jorge Molist explicando un pasaje de su novela 'Prométeme que serás libre' en BarcelonaVengo de Barcelona y Gerona. Jorge Molist, un autor de novelas, acaba de presentar su último libro ‘Prométeme que serás libre’. Y por gentileza de la editorial, Temas de Hoy, un grupo de periodistas hemos tenido la oportunidad de ver algunos enclaves in situ donde tenían lugar pasajes de la novela remontándonos al hermoso periodo de la Edad Media y principios del Renacimiento, cuando tiene lugar la trama de la historia.

El viaje, inolvidable, la verdad. Barcelona es una ciudad maravillosa y la pequeña Llafranc (Gerona), donde nace el protagonista de la obra, Joan Serrá, una preciosidad. Y el autor ¡lo que sabe de historia! ¡Madre mía! Un pozo inabarcable de datos de la época. En fin, muy ilustrado, muy simpático. Os dejo con una foto del autor en el faro de San Sebastián, lugar donde inicia la novela.

 

Jorge Molist en la torre vigía donde se congregaban los habitantes de Llafranc para defenderse de los piratas en la Edad Media principios del Renacimiento

Para presentaros un poco a este escritor, decir que Jorge Molist es alguien al que le gusta escribir historias que lleguen al lector y que produzcan reacciones en él. Y la reacción que busca en sus novelas, por encima de cualquier otra, es el disfrute, el gozo de la lectura. Así lo demuestra en ‘Prométeme que serás libre’, todo un canto épico a los libros, a la libertad, al conocimiento, al ser humano que siempre está aprendiendo.

El protagonista trabaja de aprendiz en una librería y no sólo aprende a fabricar libros, sino también a escribirlos. Cree que el libro, al igual que el ser humano, debe de tener un buen cuerpo y un alma. Pero, para ser capaz de presentar una época con credibilidad hay que familiarizarse con ella a través del estudio y la investigación y, como dice Jorge Molist:

“Sólo cuando se conoce el paisaje del periodo, los hechos más relevantes de éste y las creencias de sus gentes, se pueden construir personajes creíbles y dar solidez al relato”.

Y para ello hay que cuidar los detalles, ya que las simples anécdotas, muchas veces, son las que mayor veracidad aportan.

Y como sé que algunos de vosotros, jóvenes creadores de historias, jóvenes artistas, que leéis estos posts, estaréis encantados de saber algo acerca de cómo convertirse en un escritor que recree periodos históricos, no pude resistir la tentación de hacer una entrevista al autor y preguntarle lo siguente:

¿Cómo comenzaron sus primeros pasos como joven artista, como joven escritor?

Fueron pequeños premios literarios en la escuela y en la biblioteca del barrio, aunque distaba mucho de ser un artista. Después de abandonar la escritura la retomé de forma intensa hará sólo 15 años. Fue un propósito de año nuevo. No sé si podría ser considerado entonces artista o quizá artesano. Pero joven, desde luego que no (ríe).

¿Qué les diría a los aprendices de escritores para que puedan seguir sus pasos y acaben pudiendo vivir de la literatura?

Que sigan un camino semejante al mío. La escritura es un trabajo muy duro, en especial si se quiere vivir de él, pero una pasión maravillosa. Cuánto más tiempo mantengan la escritura como su descanso, su premio, su recreo, más tiempo la gozarán con intensidad.

¿Y para que se conviertan en unos recreadores de situaciones históricas y disfruten en sus investigaciones como usted hace?

Que saquen a pasear su curiosidad. Y que ésta sea como un sabueso persiguiendo a su presa, que es la información sobre la época. Hablo de sabueso porque, a veces, los personajes históricos y los hechos se escapan y no hallamos los datos que buscamos, sólo rastros. Y en otras, obtenemos dos o tres versiones distintas y contradictorias del mismo acontecimiento. Durante la investigación, el objetivo no debe de ser escribir una novela sino obtener el conocimiento, vivir la época. Y hay que saber gozar de cada pequeño descubrimiento.

Pues eso es todo. Quien quiera leer la entrevista completa a Jorge Molist puede hacerlo en este enlace. De momento, para ir abriendo boca os dejo con algunas de las fotografías que saqué ese día. Especialmente, me gusta la del pueblo de Llafranc. ¡Qué vistas desde el restaurante El Far donde comimos! ¡Qué gastronomía la catalana! ¡De novela!

Detalle de LLafranc (Gerona) desde el faro de San Sebastián

LLafranc al atardecer

Por cierto, si a alguien le interesa saber qué hacen unos cuantos periodistas en una viaje como este, os invito a leer la reseña de uno de los compañeros que acudió a la cita conmigo. ¡A disfrutaaaar!