Rebeca Cobos Rebeca Cobos quiso ser actriz desde siempre. Desde antes, incluso. Ha participado en numerosas películas (‘Tuno negro’, ‘Diario de una becaria’, ‘No digas nada’, entre otras), obras de teatro (‘Fulgor y muerte de Joaquín Murieta’) y series de televisión (‘Ángel o demonio’, ‘Hospital central’ o ‘Compañeros’).

Sus años de estudio en escuelas de interpretación como Bululú, La Lavandería, HB Studio (Nueva York) o Cambridge Studio -donde estudió a los autores isabelinos- le han inoculado una inquietud constante por textos distintos que sorprendan y hagan reflexionar al público. Así se encontró con ‘Freedom’, de Rick Limentani. Quedó tan fascinada que se lió la manta a la cabeza y la ha montado en Reino Unido.

¿Cómo surge la iniciativa de levantar una obra en Londres?

Lo primero que surgió fue ‘Freedom’ y unas ganas brutales de llevarlo a escena; después, al ordenar el dónde, cuándo y cómo, la balanza realmente se inclinó hacia Reino Unido, dado que ‘Freedom’ es una obra teatral escrita y dirigida por el británico Rick Limentani en inglés. Además, el teatro independiente en Gran Bretaña goza en estos momentos de mejor salud que el español.

¿Por qué esta obra? ¿Qué tiene de especial?

‘Freedom’ es un drama de tres personajes que, para conseguir su libertad, tienen que frenar la del resto. El conflicto, llevado al extremo en esta dramaturgia, es una realidad común a todos nosotros. ¿Quién no ha sentido alguna vez que su libertad se frenaba por otra persona? Rick Limentani, aliviando la obra con constantes toques de humor negro, ahonda en la idea de que “privar de libertad no es una necesidad, sino una elección”.

¿Qué es lo mejor y lo peor de montar uno mismo una obra?

Lo mejor es el control que uno tiene de todos los aspectos y lo peor es afrontar el coste y el riesgo de encarar en solitario este reto creativo.

¿Tiene pensado traerla a España?

‘Freedom’ estará andando de arriba a abajo por Inglaterra por lo menos un año y medio, tras el cual, dependiendo de cómo esté la situación teatral española, sopesaremos si traducimos la obra y afrontamos el desafío español o no.

¿Cuál está siendo la respuesta del público londinense?

Todavía no lo sé, dado que estrenamos el 3 de noviembre en Canterbury. Estaremos de gira por Inglaterra antes de aterrizar en Londres. La idea es entrar en Londres una vez tengamos la obra muy trabajada y una crítica y audiencia que nos avale; sin esto, Londres no sería una aventura, sino un suicidio.

¿Qué sustenta la vocación de un actor?

Lo que sustenta cualquier vocación creo que es la pasión absoluta hacia esa inclinación profesional.

¿Hay suficiente apoyo a los jóvenes con talento o se puede hablarse de una ‘fuga de cerebros’ en el panorama artístico de nuestro país?

Si tienes la suerte de que tu talento sea de corte comercial eres muy afortunado, tanto dentro como fuera de España; ahora bien, si tu talento artístico está ligado a minorías, entonces ya puedes hacer las maletas porque es muy difícil subsistir en nuestro país.