El bailaor Jesús Custodio

Foto: Jesús Custodio

A diferencia de los jóvenes de su edad, Jesús tiene muy claro lo que quiere y lo que siente. Siendo muy pequeño ya apuntaba maneras para convertirse en toda una figura del flamenco. Ahora, y con una formación completa, Custodio impregna sus sensaciones más íntimas en coreografías donde actúan estilos variopintos regidos por la pureza del flamenco.

Lo hemos encontrado en nuestro Facebook  ‘Jóvenes artistas y creadores’, y nos explica que en sus pasos siempre tiene presente a su profesor y amigo Rafael de Córdoba, una de las figuras más relevantes de la historia del flamenco y la danza española actual. Con tan sólo 28 años, Jesús es ya bailaor, profesor y coreógrafo. Tres facetas que compagina con un denominador común: deleitar al público extremeño con la frescura de sus movimientos.

¿Cómo surgió tu afición al baile, precedentes familiares quizás?

Pues mi madre contaba que desde muy pequeño ya me movía y bailaba en la silla, yo pienso que eso es algo nato, también se cuenta que a mi abuelo Félix le gustaba mucho bailar tango argentino, pero en general en mi familia no hay ningún precedente artístico.

¿Qué es lo que más te gusta cuando bailas en un escenario?

Las sensaciones que a uno le produce son infinitas, cuando subes a un escenario es como si te transportaras a otro mundo, la satisfacción personal más grande es cuando el público reconoce tu trabajo y admira lo que haces.

¿Qué figuras del baile son las que más te han podido influir para ser lo que eres ahora?

Antonio Canales ha sido un gran bailaor e innovador del flamenco, pero hay otros muchos y muy buenos. Me vas a permitir que nombre a uno de mis maestros Rafael de Córdoba, quien, a pesar de la corta estancia que permanecí en su escuela, me enseñó la danza y el flamenco desde el lado más humano.

¿Qué elemento consideras indispensable en tu baile?

Adquirir una buena técnica considero que es un factor muy necesario, pero a veces el mejor elemento es dejarte llevar por las emociones.

Tu faceta coreográfica también es muy importante para ti, ¿te es difícil desarrollarla?

Cuando te dedicas como bailaor o bailarín se tiende muchas veces a imitar a artistas o a el propio corógrafo, la labor de realizar uno mismo las coreografías es un proceso muy complicado, pero uno aprende a investigar con el cuerpo y las sensaciones que le va transmitiendo para crear así su propio estilo.

¿Qué ideas te movilizan para comenzar a crear un espectáculo?

La verdad que muchas cosas pasan por tu cabeza, pero luego le vas dando forma, lo mas importante de todo es lo que quieres contar y transmitir a través de una historia al público.

El flamenco es un cúmulo de emociones a la hora de interpretarlo… ¿qué siente Jesús Custodio cuando comienza a bailar?

Es algo que no se puede explicar con palabras. El flamenco es una emoción tan profunda, es una forma de pensamiento, de cómo uno concibe la sociedad, las personas, los momentos, en general la vida. Según está mi estado de ánimo es como interpreto el baile, sin apenas darte cuenta te evades, es todo un abismo de pensamientos.

¿Cómo ves el panorama flamenco actual en tu tierra?

En Extremadura hay grandes figuras destacadas de cante y personas que contribuyen, aportan y han aportado un papel muy importante en la historia del flamenco, pero he de decir que el baile aún no está nada consolidado. No existe aún en esta tierra una escuela profesional donde se adquiera una buena base y técnica, hace falta mucho todavía por conseguir en el mundo del baile flamenco y de la danza.

Las instituciones culturales lo deberían potenciar mucho más, los poquitos que estamos deberíamos unirnos para luchar, esas son mis pretensiones y por eso formé un ballet en Cáceres. También para dar otro punto de vista al flamenco: aquí existen muchos ortodoxos, pero a mi me interesa la fusión con otras artes. El flamenco ha evolucionado mucho y ya tiene identidad propia, mas aún desde que fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial.

¿Cómo incitarías a los más jóvenes tu pasión por el flamenco?

Animándoles a que se formen desde muy temprana edad y a que se dejen llevar por su vocación. Es un mundo muy complicado y con muchas trabas en el camino, pero con una gran dosis de ilusión, constancia y sobre todo humildad, creo todo se consigue, aunque considero que a mí esta pregunta se me hace grande, soy joven y todavía me queda mucho por aprender y experimentar en el camino.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Actualmente estamos elaborando un laboratorio de investigación de flamenco, las artes y el movimiento ubicado en el Edificio Embarcadero de Cáceres, todo un referente cultural para esta región. Será un lugar que sirva de referencia y de encuentro para los flamencos de Extremadura y las artes en general, organizaremos talleres, conferencias, festivales… Además estamos  trabajando en nuevos montajes con el Nuevo Ballet Flamenco de Cáceres.