
Fernando Sciotto
Fernando Sciotto tiene mucha suerte: este argentino es capaz de dibujar a la más sublime de las mujeres sin que en su técnica se aprecie que no ha estudiado para ello. ¡Descúbrelo tú mismo! Nosotros lo hicimos hace unos días en el grupo de Jóvenes Artistas y Creadores de Facebook.
Eres completamente autodidacta y sin embargo haces unos dibujos y pinturas espectaculares. ¿De quién te has nutrido?
Soy autodidacta, todo lo que hago lo he aprendido investigando y trabajando mucho en ello. Y lo cierto es que disfruto; “enlazarme” con la hoja y los lápices durante horas es de las cosas que aún más me fascinan.
¿Quiénes han sido tus maestros?
He tenido maestros que también lo han sido de tantas otras personas. Artistas increíbles como Da Vinci, Salvador Dalí, Van Gogh, Caravaggio, Vermeer, Picasso, Veláquez, entre otros… Lo que es de remarcar, es que de ellos no aprendí ni sus técnicas, ni trucos, sólo saqué su forma de ver el mundo, algo de su sabiduría y perfeccionismo y, quizá, una gran dosis de locura.
¿A qué te dedicas? ¿Trabajas? ¿Vives de tu arte?
Cuando cumplí los 18 años comencé a vivir solo, y por obligación tuve que salir a trabajar, aunque en este momento estoy desempleado. Me encantaría estudiar en un colegio de arte para poder desarrollar mis habilidades, pero, por el momento, no está a mi alcance.

Te encanta tu ciudad, Buenos Aires, ¿Nos puedes decir qué aporta esta ciudad a tus creaciones?
Buenos Aires brinda una lúgubre estética donde lo bello ya no se concibe sin que contenga el inquietante fulgor de lo siniestro. De día te confunde simulando ser una ciudad importante como cualquier otra, llena de turistas contemplando la arquitectura colonial, pero por la noche se muestra como una postal de Londres en los años 20, azotada por un banco de niebla.
La interminable lista de escenarios que concede Buenos Aires aporta mucha luz y penumbra a mis obras, se refleja en mi forma de ser y actuar, conforma mi estilo. Por cierto, mi barrio también me inspira: resido en una zona muy tranquila alejada de la capital llamada Hurlingham. Fue fundado por ingleses y aún conserva ese toque europeo.
Siempre se ha dicho que Buenos Aires está llena de artistas, ¿opinas lo mismo?
A principios del siglo XX, Buenos Aires tuvo una importante diversidad de población y culturas, debido a la gran cantidad de inmigrantes que vinieron de Europa. Si también tenemos en cuenta que los gobiernos de mitad de siglo en la Argentina se preocuparon especialmente por la educación y el arte, se puede tener una evidencia clara de por qué salieron tan buenos artistas las últimas décadas.
Hoy día llega gente de universidades francesas para llevarse copias de los programas que aquí se dictan en carreras como Licenciatura en Música (UNTREF – Universidad Nacional de Tres de Febrero). Sin embargo, por una gran gama de motivos, ha habido una involución significativa en todas las áreas del arte.
Creo que Buenos Aires es especial y que artistas de calidad hubo y seguirá habiendo, pero hoy son pocos. La globalización que avanza sin límites, la dictadura militar que se encargó de hacer desaparecer a personas inteligentes y útiles para el país, la iglesia siempre en contra de la verdad y la libertad de expresión y los últimos gobiernos, han hecho estragos en la sociedad y por tal motivo el arte también se ha visto afectado.

Creo que tu afición por la pintura viene desde muy pequeñito… ¡Cuéntanos!
Tuve varios pasatiempos extraños cuando era niño, como, por ejemplo, la numismática, coleccionar lápices de dibujo y leer libros relacionados con la geografía y el arte (contemplaba durante horas mapas e imágenes de cuadros famosos).
Y mi evolución… Pues a los 8 años quería ser cocinero, a los 14, Napoleón; y mi ambición no ha hecho más que crecer y ahora es la de llegar a ser Fernando Sciotto y nada más.
¿Qué te gusta pintar o dibujar?
Dibujo toda imagen que haga méritos para ser inmortalizada en una hoja, las que posean detalles que desafíen a la inalcanzable perfección. Y pintar no es algo que haga muy a menudo, no me considero bueno en esa área. La pintura la utilizo como terapia de relajación e intento así plasmar lo más irracional y abstracto de mis sueños, para dar prueba a mí mismo de lo surrealista que puede llegar a ser mi mente.
¿Cómo definirías lo que haces?
Lo considero como un intento de dejar bellas huellas de mi paso por la tierra, hacer que la gente piense, generarles sentimientos de alegría como también de tristeza. Recordarles que con muy poco se puede hacer mucho, sin necesidad de que rebosen los bolsillos de dinero, ni teniendo todas las facilidades al alcance de la mano, sino todo lo contrario. Si una persona esta limitada, piensa más y puede hacer posible lo impensable.
Cuando escribo quiero que las letras se amen y se junten para expresar, hasta la sensación mas básica de una manera artística. Cuando dibujo, soy feliz con sólo provocar el asombro de las demás personas, por sanas razones y para regalarle a mis ojos la belleza que se encuentra hasta en las cosas más simples e ignoradas.
Me gustaría saber qué hubiera pensado Freud sobre todo esto.

¿Con qué técnica disfrutas más?
Para lograr el realismo en un dibujo uso distintas técnicas, que se funden en la hoja, se unen como piezas sueltas de rompecabezas. Disfruto cuando todo fluye y me resulta imposible alzar una técnica por encima de otra.
El dibujo es una obra artística cuando está hecho con perfecto dominio de sus posibilidades expresivas y cada vez que me propongo dibujar, me concentro para lograrlo.
De las obras que me mandas veo que te interesas especialmente por la mujer. ¿Es una de tus “musas” artísticas?
La mujer para mi es el símbolo que representa al ser humano como ser inteligente y bello. Con sus cuidados, sus miradas, sus movimientos, su sensibilidad y su delicadeza. Yo sólo intento plasmar todo eso en mis dibujos o poemas porque, sin duda, la sensualidad femenina es generadora de arte y es arte en sí.
¿Quieres contarnos algo más?
Antes que nada, quiero agradecerles por darme esta oportunidad de mostrar lo que hago, lo que me apasiona. Es muy importante para mi ya que el arte es lo único que aún me fascina y me mueve. También debería nombrarles al compositor y luthier Gustavo Oviedo, con quien tengo mis largas charlas filosóficas, quien me aconsejó acertadamente en algunas decisiones, quien fue el primero que me dijo que tenía un talento especial en el dibujo y la poesía.
También me gustaría contarles que he terminado hace poco tiempo una obra poética llamada ‘Apocalypso’, en la cual estuve trabajando 3 años y que trataré de publicar en algún momento, ya que he tenido elogios de varias personas licenciadas en letras.


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Es bueno que este blog no sólo hable de artistas nacionales sino internacionales. En países como la Argentina hay tanto material desaprovechado que a veces produce rubor. Me alegro de poder acceder a una m´nima parte de ellos a través de esta ventana. Muchas gracias por ello