Foto: sala Triángulo

Ingredientes: una actriz; dos actores; 1 kilo de Lentejas; una mesa redonda; dos kilos de azúcar; tres kilos de fragilidad; plumas; café; un chubasquero amarillo; zanahorias; una guitarra; tres o cuatro dientes de ajo; una sala de teatro; un manojo de puerros; 5 kilos de piedras; 2 paquetes de tabaco; una bola de cristal; un mariachi; buen humor; público, y pan.

Se puede hacer a fuego lento. O no. ¿Sugerente receta, verdad? Pues es la de ‘Calla y come’, una pieza de teatro que plantea varias preguntas y una sola certeza: nuestra gran fragilidad y, además, propone un viaje que profundiza en nuestros auténticos motores, allí donde percibimos que empieza a brotar nuestro lado más genuino.

A mí, hasta aquí, me impacta y me llama la curiosidad y, por ello, he hablado con una de las creadoras, que también participa en el montaje como actriz, y le he preguntado por los secretos de la obra. Sin embargo, Enriqueta Vega, así se llama, muy discreta, se mantiene recelosa de contar demasiado, de desvelar lo que ocurre en escena porque, insinúa habilmente, es mejor que el espectador lo viva desde la sorpresa.

Aún así, me asegura Vega que ‘Calla y come’ es una función bastante didáctica y que parte de unos encuentros propiciados por la sala La Fundición de Bilbao denominados ‘Accidentes para la creación’. Sugerente también. Y con estos se preparó el perfecto caldo de cultivo para que cuatro jóvenes artistas se reunieran para intercambiar experiencias y romper el círculo habitual de trabajo.

En tan sólo quince días encerrados en lareputada sala vasca, esto ocurrió en la realidad, pero lo trasladan a las tablas, a la propia obra, los cuatro jóvenes creadores, nuestra Enriqueta Vega, Na Gomes, Pako Revueltas y el actor y bailarín catalán, Sergi Faüstino, que, por cierto,  no puedo resistir comentaros que en el montaje adquiere cargo de ‘ojo externo-contaminante’ en lugar de director, parieron ‘Calla y come’ que, según Vega:

Es una obra que trata del proceso creativo en sí mismo. Al principio se cuenta de modo más realista, incluso incluimos nuestros propios ensayos. De hecho, parece cine, pero es teatro, aunque, según avanza el montaje, el lenguaje se hace mucho más poético

Pero, es que además, Enriqueta Vega me tienta con algo que sucede en el escenario y que alude a un concepto que, para los amantes del teatro, me gustaría trasladar a este blog. Hablo del ‘la cuarta pared’, esa que para el actor en escena sería la imaginaria que les separa del público. Pues bien, en ‘Calla y come’, me cuenta la actriz:

Al principio de la pieza, la cuarta pared no existe, no hay público. Sin embargo, a medida que se desarrolla la representación el lenguaje del montaje la va rompiendo poco a poco mediante rarezas teatrales hasta que también nosotros estamos con el público

Sobre con esto como aliento para que os acerquéis, aquellos que no os hayan dejado indiferentes estas líneas, a la Sala Triángulo hoy, mañana y pasado a las 20,00 horas. ¡Qué disfrutéis de lo que se cuecen en las ollas, entended en su doble acepción, de estos jóvenes creadores!

********IMPORTANTE*********

Obra: Calla y come
Ficha artística: En escena: Enriqueta Vega, Na Gomes, Pako Revueltas. Ojo externo-contaminante: Sergi Faüstino.
Lugar: Sala Triángulo. C/ Zurita 20 – Madrid – 28012.
Reservas: en este enlace.
Fechas: 16, 17 y 18 de noviembre, 20.00 horas.
Curiosidad: “Esta pieza nace a partir del proyecto “Accidentes para la creación 2010” de La Fundición Aretoa, sin la cual no hubiera visto la luz”.