Claudio y Ariel vestidos de payasos para un pasacallesAriel y Claudio son pareja y a cual más artista. El primero es actor y el segundo peluquero y, por amor al arte, han montado un tinglado llamado ‘Anima todo’ en el que tienen que poner amor y empeño para, mediante la creatividad y el humor, dotar de alma a cualquier evento. Así, se presentan en cumpleaños, comuniones, hacen fiestas temáticas, preparan talleres, trabajan con títeres, mimos, cuentan cuentos, como no, hacen teatro y, a todo ello, suman la siempre recurrida globoflexia, una disco móvil para mover el esqueleto, se apuntan a los pasacalles de cualquier ayuntamiento o particular que los contrate y, cercanas las fiestas navideñas, quieren ser los Reyes Magos para los más pequeños.

Lo vuestro es puro arte, demostráis que sois polifacéticos con tanta oferta y, encima, lográis abrir la sonrisa del cliente y del espectador. ¿Qué es necesario para conseguirlo?

Tomárselo en serio, es un trabajo como cualquier otro, siempre con mucha profesionalidad, para satisfacer las necesidades de nuestros clientes.

La crisis aprieta, y de las tablas y de la peluquería a donde haga falta. Pero para sacrificar el tiempo libre hace falta más que la necesidad. Aparte de dos jóvenes artistas…

… somos unos currantes. Sí, la crisis está, hay que aprender a crecer y trabajar un poco más y adaptarse como todos al momento actual. Nuestra diversión va unida a lo que hacemos, pero juntamos nuestros días trabajados y nos dedicamos a conocer este precioso continente: nos emocionamos con París, nos divertimos en Berlín, palpamos la historia de Roma y disfrutamos de las playas de Lisboa. Nuestro proyecto empezó un día que nos dimos cuenta de que podíamos hacer todo lo que has comentado en la entradilla de forma independiente, ya que antes trabajábamos para otra compañía de animaciones y trabajábamos sólo cuando nos llamaban. Afortunadamente, desde que nos independizamos trabajamos más que antes.

De las variopintas actividades que montáis en cumpleaños, comuniones, fiestas y demás. ¿Para cuál o cuáles tenéis que sacar verdaderamente la creatividad, la vena artística?

Para todo, esto es un arte. Nunca se deja de lado la creatividad, desde lo más simple a lo más complejo y exigente. Es una carrera que no se acaba: tomar un calcetín y convertirlo en un muñeco y es que, por irónico que parezca, trabajar para dos es lo mismo que para quinientos, es una constante. De cada cosa hay que hacer una ‘Obra de Arte con corazón y pasión’. Vivir de lo que a uno le gusta es un privilegio que se agradece. Nosotros aunamos en la creación lo estético propuesto por Claudio y lo plástico por Ariel.

Ariel

Si tuvierais que elegir especializaros en una o dos actividades de las que ofrecéis. ¿Con cuál os quedaríais?

Una cosa complementa la otra, no están muy alejadas. Pero si hay que optar por algo, sería por dejar siempre contentos a nuestros clientes en todas las actividades realizadas.

Claudio, cortar el pelo con arte tiene su aquel y me consta que a ti te sobra arte. ¿Qué virtudes son las esenciales para conseguir el corte perfecto, ser el mejor?

De mi trabajo de peluquero he aprendido a conocer a las mujeres y siempre existe un factor común entre todas: el verse y sentirse mejor. En cada trabajo que realizo, independiente de lo que pueda lucrar, intento obtener siempre el mejor resultado y que se refleje el en rostro de mi clienta. Es decir, me afano en conseguir siempre que la belleza mejore y eso me deja contento, también a ella. Lo de ser el mejor se lo dejo al tiempo, de momento sólo intento crear y vivir en un constante aprendizaje.

Ariel, como actor, ¿en qué momento está tu carrera? ¿Qué has hecho anteriormente y en qué estás embarcado?

Después de estudiar en mi país natal, Chile, cuatro años y medio teatro y egresar como actor y pedagogo teatral, he entrado y salido de la televisión, las tablas y la pedagogía, al tiempo que me iba abriendo un camino con fuerzas en España como guionista. Tras vivir todas las desventuras de un inmigrante, hoy me encuentro tranquilo pero con ganas de pisar los grandes escenarios españoles como el actor que se formó en un país lejano llamado Chile.

¿Qué habéis aprendido el uno del otro, que se pueda aplicar al terreno artístico, en los años que lleváis juntos?

Cada uno es un grano de arena que en un futuro formará una playa. Insisto en que lo importante en nuestra pareja es que Claudio aporta lo estético y Ariel lo plástico, ambas perspectivas se funden y juntos hemos dado un paso enorme, la creación de ‘Anima todo’.

¿Qué es lo mejor y lo peor de trabajar con la pareja?

Lo mejor es juntar fuerzas para un bien común y lo peor o lo más difícil, aunque se aprende, es separar lo emocional con lo laboral.

A parte de la peluquería, el teatro y todo lo mencionado anteriormente que hacéis en ‘Anima todo’, ¿destacáis en alguna otra disciplina artística o la tanteáis?

Siempre existen más habilidades. Pero, por el momento, esperamos que las ganas y las fuerzas nos permitan aprender de la danza, la comunicación, el deporte o la estética para convertirnos en un equipo aún más cualificado.

Claudio

¿Cuál es vuestra próxima meta con ‘Anima todo’? ¿Hacia dónde quisierais que caminara el proyecto?

Nuestra próxima meta es tener un espacio o un lugar donde poder desarrollar lo que hacemos, trabajar con los niños, hacer talleres y montar las fiestas en ese lugar. Por otro lado, sería estupendo poder competir con los grandes empresarios a fuerza de pulso y profesionalidad, crear un producto que no sea ajeno a la clase media, compartir nuestro arte y entusiasmo con todos, y que nos reconozcan por nuestro nombre: ‘Anima todo’.

Y vuestra meta personal, anímica, ¿cuál es?

Pues pasa por lo profesional y es común para ambos: crear una Obra de Arte llamada ‘Anima todo’.

Lo tenéis muy claro. Y para que os conozcamos un poco más como personas, para terminar, ¿quién es cada uno de vosotros? Empieza tú Claudio…

Claudio es una persona que tenía su vida en Chile trabajando en una peluquería y conocí a Ariel un día para cambiarme la vida: me la ordenó para mejor y me invitó a que me viniese con el a España. Nunca había pensado salir de mi país porque tenía mi vida más o menos hecha, pero cuando me lo ofreció me lo pensé y lo seguí por amor. Y aquí estoy con él hace nada más y nada menos que 5 años. Estoy aprendiendo mucho de Ariel. Cuando me metí en este embrollo de los espectáculos, la verdad, al principio fue difícil para mí, ya que nunca había actuado delante de público. Me costó, pero con el tiempo y la constancia me fui soltando y también me fue gustando y aquí estamos juntos en este proyecto y con muchas ganas y nuevas ideas para el futuro. Aprendo mucho de Ariel y soy una persona que trata de hacerlo todo lo mejor posible.

Y entonces Ariel, ¿quién es?

¡Uf! ¡Qué pregunta tan difícil! La autoreferencia siempre es complicada, pero quizás sea un hijo del rigor, que toma la vida como viene, que trata de rescatar lo mejor. Soy un viajante y un soñador buscando siempre algo nuevo y que da la cara cuando las cosas se complican. Intento siempre ser feliz y construir y compartir junto a mi pareja lo que nos viene y lo que tenemos. De la vida, espero un buen pasar y disfrutar cada momento.

Pues ellos son dos jóvenes creadores que ponen toda la carne en el asador, todo su esfuerzo, entusiasmo y ganas para realizar su sueño: crear una Obra de Arte llamada ‘Anima Todo’.

Como todavía no tienen página web, por si alguien está interesado en aprender de ellos, con ellos, sugerirles nuevas ideas o interesarse por variados servicios artísticos, podéis escribirles a animatodo@hotmail.es o llamarles al 688 21 46 48 o 660655761.

Qué grato se hace, aunque ellos humildemente no lo hayan ni mencionado, encontrar a dos jóvenes artistas que viven por y para hacer a la gente feliz y, a la vez, se consideren alumnos de la vida. Además de arte en las venas, buenas personas: ¡qué lujo! Claudio y Ariel, que nuestro país os sonría tanto como vosotros hacéis sonreír.

Claudio y Ariel disfrutando en París